Marta Fierro
mejor DJ española votada en @rockdelux - fundadora @depresionenlacabina - Hablo sobre ser DJ y su cara B. Salgo en wikipedia. 🇵🇸🌈 working class DJ

Cuando era mas joven sentía que el club era una especie de refugio. Atras quedan aquellas noches donde me iba yo sola a bailar al Ochoymedio, Elástico, Low Club o al Nasti/Barbarella. Un sitio donde daba igual de dónde venías o cuánto cobrabas en tu trabajo; sudabas al lado de un desconocido y la música nos igualaba a todos.
Pero la noche se está convirtiendo en otra cosa muy distinta.
¿Qué significa exactamente esto de la "gentrificación en la pista"? Básicamente, que el dinero está troceando y comprando el espacio que antes era de todos.
Ahora llegas a una sala y ves reservados VIP inmensos (mesas de miles de euros que ocupan medio local). Esa gente rara vez está bailando; están sentados, bebiendo y aislados. Eso crea unos vacíos de energía horribles que rompen la conexión de la sala. La pista de baile ya no une, segrega según lo que pagues.
A esto súmale lo que pasa con los espacios seguros. Clubes míticos y refugios LGTBIQ+ están cerrando asfixiados por los alquileres, y a los pocos que sobreviven a veces va gente de "safari" (despedidas de soltero, turistas de fiesta) buscando consumir la estética y la "vibra" del sitio, tratándonos como si fuéramos un decorado curioso para su noche.
Y los que estamos en cabina... otra movida.
Hemos pasado de poder crear un viaje musical de 3 o 4 horas a vivir bajo la dictadura de los 40 segundos. Todo es un subidón tras subidón para retener la atención de una pista que está grabando con el móvil para TikTok. Dejas de ser quien guía la energía para ser un simple fondo de sus vídeos. El nivel de ansiedad, autoexigencia y desgaste mental que genera esto a largo plazo es una cosa...
La pista de baile deberia ser poder sudar, ser vulnerable, apagar el movil y perder el control un rato junto a un montón de desconocidos.
¿Habéis notado vosotros también este cambio de ambiente y esta frialdad en los clubes últimamente?
#CulturaDeClub #DJsEspaña #SaludMental #Gentrificacion #EmeDJ #MusicaElectronica #Clubbing

Cuando era mas joven sentía que el club era una especie de refugio. Atras quedan aquellas noches donde me iba yo sola a bailar al Ochoymedio, Elástico, Low Club o al Nasti/Barbarella. Un sitio donde daba igual de dónde venías o cuánto cobrabas en tu trabajo; sudabas al lado de un desconocido y la música nos igualaba a todos.
Pero la noche se está convirtiendo en otra cosa muy distinta.
¿Qué significa exactamente esto de la "gentrificación en la pista"? Básicamente, que el dinero está troceando y comprando el espacio que antes era de todos.
Ahora llegas a una sala y ves reservados VIP inmensos (mesas de miles de euros que ocupan medio local). Esa gente rara vez está bailando; están sentados, bebiendo y aislados. Eso crea unos vacíos de energía horribles que rompen la conexión de la sala. La pista de baile ya no une, segrega según lo que pagues.
A esto súmale lo que pasa con los espacios seguros. Clubes míticos y refugios LGTBIQ+ están cerrando asfixiados por los alquileres, y a los pocos que sobreviven a veces va gente de "safari" (despedidas de soltero, turistas de fiesta) buscando consumir la estética y la "vibra" del sitio, tratándonos como si fuéramos un decorado curioso para su noche.
Y los que estamos en cabina... otra movida.
Hemos pasado de poder crear un viaje musical de 3 o 4 horas a vivir bajo la dictadura de los 40 segundos. Todo es un subidón tras subidón para retener la atención de una pista que está grabando con el móvil para TikTok. Dejas de ser quien guía la energía para ser un simple fondo de sus vídeos. El nivel de ansiedad, autoexigencia y desgaste mental que genera esto a largo plazo es una cosa...
La pista de baile deberia ser poder sudar, ser vulnerable, apagar el movil y perder el control un rato junto a un montón de desconocidos.
¿Habéis notado vosotros también este cambio de ambiente y esta frialdad en los clubes últimamente?
#CulturaDeClub #DJsEspaña #SaludMental #Gentrificacion #EmeDJ #MusicaElectronica #Clubbing

Cuando era mas joven sentía que el club era una especie de refugio. Atras quedan aquellas noches donde me iba yo sola a bailar al Ochoymedio, Elástico, Low Club o al Nasti/Barbarella. Un sitio donde daba igual de dónde venías o cuánto cobrabas en tu trabajo; sudabas al lado de un desconocido y la música nos igualaba a todos.
Pero la noche se está convirtiendo en otra cosa muy distinta.
¿Qué significa exactamente esto de la "gentrificación en la pista"? Básicamente, que el dinero está troceando y comprando el espacio que antes era de todos.
Ahora llegas a una sala y ves reservados VIP inmensos (mesas de miles de euros que ocupan medio local). Esa gente rara vez está bailando; están sentados, bebiendo y aislados. Eso crea unos vacíos de energía horribles que rompen la conexión de la sala. La pista de baile ya no une, segrega según lo que pagues.
A esto súmale lo que pasa con los espacios seguros. Clubes míticos y refugios LGTBIQ+ están cerrando asfixiados por los alquileres, y a los pocos que sobreviven a veces va gente de "safari" (despedidas de soltero, turistas de fiesta) buscando consumir la estética y la "vibra" del sitio, tratándonos como si fuéramos un decorado curioso para su noche.
Y los que estamos en cabina... otra movida.
Hemos pasado de poder crear un viaje musical de 3 o 4 horas a vivir bajo la dictadura de los 40 segundos. Todo es un subidón tras subidón para retener la atención de una pista que está grabando con el móvil para TikTok. Dejas de ser quien guía la energía para ser un simple fondo de sus vídeos. El nivel de ansiedad, autoexigencia y desgaste mental que genera esto a largo plazo es una cosa...
La pista de baile deberia ser poder sudar, ser vulnerable, apagar el movil y perder el control un rato junto a un montón de desconocidos.
¿Habéis notado vosotros también este cambio de ambiente y esta frialdad en los clubes últimamente?
#CulturaDeClub #DJsEspaña #SaludMental #Gentrificacion #EmeDJ #MusicaElectronica #Clubbing

Cuando era mas joven sentía que el club era una especie de refugio. Atras quedan aquellas noches donde me iba yo sola a bailar al Ochoymedio, Elástico, Low Club o al Nasti/Barbarella. Un sitio donde daba igual de dónde venías o cuánto cobrabas en tu trabajo; sudabas al lado de un desconocido y la música nos igualaba a todos.
Pero la noche se está convirtiendo en otra cosa muy distinta.
¿Qué significa exactamente esto de la "gentrificación en la pista"? Básicamente, que el dinero está troceando y comprando el espacio que antes era de todos.
Ahora llegas a una sala y ves reservados VIP inmensos (mesas de miles de euros que ocupan medio local). Esa gente rara vez está bailando; están sentados, bebiendo y aislados. Eso crea unos vacíos de energía horribles que rompen la conexión de la sala. La pista de baile ya no une, segrega según lo que pagues.
A esto súmale lo que pasa con los espacios seguros. Clubes míticos y refugios LGTBIQ+ están cerrando asfixiados por los alquileres, y a los pocos que sobreviven a veces va gente de "safari" (despedidas de soltero, turistas de fiesta) buscando consumir la estética y la "vibra" del sitio, tratándonos como si fuéramos un decorado curioso para su noche.
Y los que estamos en cabina... otra movida.
Hemos pasado de poder crear un viaje musical de 3 o 4 horas a vivir bajo la dictadura de los 40 segundos. Todo es un subidón tras subidón para retener la atención de una pista que está grabando con el móvil para TikTok. Dejas de ser quien guía la energía para ser un simple fondo de sus vídeos. El nivel de ansiedad, autoexigencia y desgaste mental que genera esto a largo plazo es una cosa...
La pista de baile deberia ser poder sudar, ser vulnerable, apagar el movil y perder el control un rato junto a un montón de desconocidos.
¿Habéis notado vosotros también este cambio de ambiente y esta frialdad en los clubes últimamente?
#CulturaDeClub #DJsEspaña #SaludMental #Gentrificacion #EmeDJ #MusicaElectronica #Clubbing

Cuando era mas joven sentía que el club era una especie de refugio. Atras quedan aquellas noches donde me iba yo sola a bailar al Ochoymedio, Elástico, Low Club o al Nasti/Barbarella. Un sitio donde daba igual de dónde venías o cuánto cobrabas en tu trabajo; sudabas al lado de un desconocido y la música nos igualaba a todos.
Pero la noche se está convirtiendo en otra cosa muy distinta.
¿Qué significa exactamente esto de la "gentrificación en la pista"? Básicamente, que el dinero está troceando y comprando el espacio que antes era de todos.
Ahora llegas a una sala y ves reservados VIP inmensos (mesas de miles de euros que ocupan medio local). Esa gente rara vez está bailando; están sentados, bebiendo y aislados. Eso crea unos vacíos de energía horribles que rompen la conexión de la sala. La pista de baile ya no une, segrega según lo que pagues.
A esto súmale lo que pasa con los espacios seguros. Clubes míticos y refugios LGTBIQ+ están cerrando asfixiados por los alquileres, y a los pocos que sobreviven a veces va gente de "safari" (despedidas de soltero, turistas de fiesta) buscando consumir la estética y la "vibra" del sitio, tratándonos como si fuéramos un decorado curioso para su noche.
Y los que estamos en cabina... otra movida.
Hemos pasado de poder crear un viaje musical de 3 o 4 horas a vivir bajo la dictadura de los 40 segundos. Todo es un subidón tras subidón para retener la atención de una pista que está grabando con el móvil para TikTok. Dejas de ser quien guía la energía para ser un simple fondo de sus vídeos. El nivel de ansiedad, autoexigencia y desgaste mental que genera esto a largo plazo es una cosa...
La pista de baile deberia ser poder sudar, ser vulnerable, apagar el movil y perder el control un rato junto a un montón de desconocidos.
¿Habéis notado vosotros también este cambio de ambiente y esta frialdad en los clubes últimamente?
#CulturaDeClub #DJsEspaña #SaludMental #Gentrificacion #EmeDJ #MusicaElectronica #Clubbing

Cuando era mas joven sentía que el club era una especie de refugio. Atras quedan aquellas noches donde me iba yo sola a bailar al Ochoymedio, Elástico, Low Club o al Nasti/Barbarella. Un sitio donde daba igual de dónde venías o cuánto cobrabas en tu trabajo; sudabas al lado de un desconocido y la música nos igualaba a todos.
Pero la noche se está convirtiendo en otra cosa muy distinta.
¿Qué significa exactamente esto de la "gentrificación en la pista"? Básicamente, que el dinero está troceando y comprando el espacio que antes era de todos.
Ahora llegas a una sala y ves reservados VIP inmensos (mesas de miles de euros que ocupan medio local). Esa gente rara vez está bailando; están sentados, bebiendo y aislados. Eso crea unos vacíos de energía horribles que rompen la conexión de la sala. La pista de baile ya no une, segrega según lo que pagues.
A esto súmale lo que pasa con los espacios seguros. Clubes míticos y refugios LGTBIQ+ están cerrando asfixiados por los alquileres, y a los pocos que sobreviven a veces va gente de "safari" (despedidas de soltero, turistas de fiesta) buscando consumir la estética y la "vibra" del sitio, tratándonos como si fuéramos un decorado curioso para su noche.
Y los que estamos en cabina... otra movida.
Hemos pasado de poder crear un viaje musical de 3 o 4 horas a vivir bajo la dictadura de los 40 segundos. Todo es un subidón tras subidón para retener la atención de una pista que está grabando con el móvil para TikTok. Dejas de ser quien guía la energía para ser un simple fondo de sus vídeos. El nivel de ansiedad, autoexigencia y desgaste mental que genera esto a largo plazo es una cosa...
La pista de baile deberia ser poder sudar, ser vulnerable, apagar el movil y perder el control un rato junto a un montón de desconocidos.
¿Habéis notado vosotros también este cambio de ambiente y esta frialdad en los clubes últimamente?
#CulturaDeClub #DJsEspaña #SaludMental #Gentrificacion #EmeDJ #MusicaElectronica #Clubbing

Cuando era mas joven sentía que el club era una especie de refugio. Atras quedan aquellas noches donde me iba yo sola a bailar al Ochoymedio, Elástico, Low Club o al Nasti/Barbarella. Un sitio donde daba igual de dónde venías o cuánto cobrabas en tu trabajo; sudabas al lado de un desconocido y la música nos igualaba a todos.
Pero la noche se está convirtiendo en otra cosa muy distinta.
¿Qué significa exactamente esto de la "gentrificación en la pista"? Básicamente, que el dinero está troceando y comprando el espacio que antes era de todos.
Ahora llegas a una sala y ves reservados VIP inmensos (mesas de miles de euros que ocupan medio local). Esa gente rara vez está bailando; están sentados, bebiendo y aislados. Eso crea unos vacíos de energía horribles que rompen la conexión de la sala. La pista de baile ya no une, segrega según lo que pagues.
A esto súmale lo que pasa con los espacios seguros. Clubes míticos y refugios LGTBIQ+ están cerrando asfixiados por los alquileres, y a los pocos que sobreviven a veces va gente de "safari" (despedidas de soltero, turistas de fiesta) buscando consumir la estética y la "vibra" del sitio, tratándonos como si fuéramos un decorado curioso para su noche.
Y los que estamos en cabina... otra movida.
Hemos pasado de poder crear un viaje musical de 3 o 4 horas a vivir bajo la dictadura de los 40 segundos. Todo es un subidón tras subidón para retener la atención de una pista que está grabando con el móvil para TikTok. Dejas de ser quien guía la energía para ser un simple fondo de sus vídeos. El nivel de ansiedad, autoexigencia y desgaste mental que genera esto a largo plazo es una cosa...
La pista de baile deberia ser poder sudar, ser vulnerable, apagar el movil y perder el control un rato junto a un montón de desconocidos.
¿Habéis notado vosotros también este cambio de ambiente y esta frialdad en los clubes últimamente?
#CulturaDeClub #DJsEspaña #SaludMental #Gentrificacion #EmeDJ #MusicaElectronica #Clubbing

Cuando era mas joven sentía que el club era una especie de refugio. Atras quedan aquellas noches donde me iba yo sola a bailar al Ochoymedio, Elástico, Low Club o al Nasti/Barbarella. Un sitio donde daba igual de dónde venías o cuánto cobrabas en tu trabajo; sudabas al lado de un desconocido y la música nos igualaba a todos.
Pero la noche se está convirtiendo en otra cosa muy distinta.
¿Qué significa exactamente esto de la "gentrificación en la pista"? Básicamente, que el dinero está troceando y comprando el espacio que antes era de todos.
Ahora llegas a una sala y ves reservados VIP inmensos (mesas de miles de euros que ocupan medio local). Esa gente rara vez está bailando; están sentados, bebiendo y aislados. Eso crea unos vacíos de energía horribles que rompen la conexión de la sala. La pista de baile ya no une, segrega según lo que pagues.
A esto súmale lo que pasa con los espacios seguros. Clubes míticos y refugios LGTBIQ+ están cerrando asfixiados por los alquileres, y a los pocos que sobreviven a veces va gente de "safari" (despedidas de soltero, turistas de fiesta) buscando consumir la estética y la "vibra" del sitio, tratándonos como si fuéramos un decorado curioso para su noche.
Y los que estamos en cabina... otra movida.
Hemos pasado de poder crear un viaje musical de 3 o 4 horas a vivir bajo la dictadura de los 40 segundos. Todo es un subidón tras subidón para retener la atención de una pista que está grabando con el móvil para TikTok. Dejas de ser quien guía la energía para ser un simple fondo de sus vídeos. El nivel de ansiedad, autoexigencia y desgaste mental que genera esto a largo plazo es una cosa...
La pista de baile deberia ser poder sudar, ser vulnerable, apagar el movil y perder el control un rato junto a un montón de desconocidos.
¿Habéis notado vosotros también este cambio de ambiente y esta frialdad en los clubes últimamente?
#CulturaDeClub #DJsEspaña #SaludMental #Gentrificacion #EmeDJ #MusicaElectronica #Clubbing

Cuando era mas joven sentía que el club era una especie de refugio. Atras quedan aquellas noches donde me iba yo sola a bailar al Ochoymedio, Elástico, Low Club o al Nasti/Barbarella. Un sitio donde daba igual de dónde venías o cuánto cobrabas en tu trabajo; sudabas al lado de un desconocido y la música nos igualaba a todos.
Pero la noche se está convirtiendo en otra cosa muy distinta.
¿Qué significa exactamente esto de la "gentrificación en la pista"? Básicamente, que el dinero está troceando y comprando el espacio que antes era de todos.
Ahora llegas a una sala y ves reservados VIP inmensos (mesas de miles de euros que ocupan medio local). Esa gente rara vez está bailando; están sentados, bebiendo y aislados. Eso crea unos vacíos de energía horribles que rompen la conexión de la sala. La pista de baile ya no une, segrega según lo que pagues.
A esto súmale lo que pasa con los espacios seguros. Clubes míticos y refugios LGTBIQ+ están cerrando asfixiados por los alquileres, y a los pocos que sobreviven a veces va gente de "safari" (despedidas de soltero, turistas de fiesta) buscando consumir la estética y la "vibra" del sitio, tratándonos como si fuéramos un decorado curioso para su noche.
Y los que estamos en cabina... otra movida.
Hemos pasado de poder crear un viaje musical de 3 o 4 horas a vivir bajo la dictadura de los 40 segundos. Todo es un subidón tras subidón para retener la atención de una pista que está grabando con el móvil para TikTok. Dejas de ser quien guía la energía para ser un simple fondo de sus vídeos. El nivel de ansiedad, autoexigencia y desgaste mental que genera esto a largo plazo es una cosa...
La pista de baile deberia ser poder sudar, ser vulnerable, apagar el movil y perder el control un rato junto a un montón de desconocidos.
¿Habéis notado vosotros también este cambio de ambiente y esta frialdad en los clubes últimamente?
#CulturaDeClub #DJsEspaña #SaludMental #Gentrificacion #EmeDJ #MusicaElectronica #Clubbing

Dedicarme a poner música es mi forma de estar en el mundo. Soy esa persona tímida que encuentra en la cabina la manera más honesta de conectar. Mi trabajo no es solo mezclar canciones; es leer una sala, entender la psicología de la pista y conseguir que la gente se olvide de su propia semana de mierda durante unas horas. Hacer de "ventana" para que los demás conecten a través de la música.
Pero la música también me ha enseñado la cara B de esta industria. Por eso impulso Depresión en la Cabina @depresionenlacabina , un espacio donde se habla sobre la salud mental en nuestro sector y los problemas que enfrentan los DJs: un grupo de apoyo en primera persona de acceso gratuito.
Entro en las cabinas para pinchar, sí, pero también para dar charlas, visibilizar la salud mental y la autoexigencia, y bajar a tierra una profesión que a veces se pierde en su propio ego.
En mi instagram tenéis un montón de información/guías de DJ donde hablo de la cara B de la escena y de como aprender a pinchar, post con infografías o información detallada de por qué el caché de tu DJ favorito está precarizando al resto del sector.
Tengo la agenda abierta para nuevos proyectos. Tenéis mi contacto en la bio o por mensaje directo.
Seguimos currando y buscando la manera de dejar una huella bonita en todo esto.
#EmeDJ #DepresionEnLaCabina #SaludMental #DJLife #MusicaElectronica #CulturaDeClub #MentalHealth #HablemosDeSaludMental #EventosMadrid #DJsSpain

"¿Pero tú qué eres? ¿DJ, divulgadora, activista...?". Y yo digo: Si a todo.
He pasado de que mi mayor miedo fuera que no bailara nadie, a que mi mayor propósito sea que nadie se sienta solo en una cabina y que todo el mundo entienda qué es y qué hace un DJ. He sido tres años "Mejor DJ Nacional" según las votaciones de Rockdelux (aún me sigo preguntando si no se equivocaron de Eme), nominada varias veces a los Vicious Music Awards como mejor DJ, he pinchado en festivales como el Sónar o BBK, he escrito un par de libros sobre el arte y oficio de poner música, hicieron un documental sobre mi vida como DJ en @miedoalmiedo.doc y formé un grupo de apoyo en primera persona para DJs y productores llamado @depresionenlacabina donde tratamos de mejorar la escena cuidándonos.
Lo que veis en mi IG es mi forma de intentar dejar este mundo un poquito mejor de como me lo encontré y explicar y reflexionar sobre la figura del DJ, la escena, la industria y lo que significa para mí.
Ser DJ es increíble, pero tiene su cara B y eso no sale en los flyers.
Básicamente:
Pincho discos.
Escribo para que no cometas mis mismos errores. Tengo substack donde publico textos sobre DJ, industria y mucho más. Link en mi bio.
Veo pelis de terror.
Intento que la salud mental en la música deje de ser un tabú.
Sigo intentando entender cómo ser adulta.
No tengo ni idea de qué haré en el futuro, pero seguro que suena bien.
#dj #djing #saludmental #depresiónenlacabina emedj

La industria se ha convertido en un Monopoly gigante.
He estado dándole vueltas a cómo resistir a esto sin volvernos locas, y he llegado a estas cuatro conclusiones:
1️⃣ Los dueños del cortijo (Y el dinero manchado)
Hoy en día, el 90% de la pasta se la lleva el 10% de arriba. Cuatro macro-empresas y fondos buitre (como Live Nation o KKR) controlan los festivales más grandes de Europa. ¿El problema? Que esos mismos fondos que te contratan para poner música, a veces están metidos en cosas muy oscuras: financiar armas, gentrificación y extractivismo. Pinchar ahí, a veces, es blanquear sus miserias.
2️⃣ El poder de decir que NO
Es jodidísimo renunciar a un cartelazo cuando tienes que pagar el alquiler, pero el boicot es a veces el único salvavidas de nuestra dignidad. Ver a artistas como Arca, Kode9 o Midland cancelando bolos en festivales gigantes como el Sónar tras enterarse de quién metía el dinero, te devuelve un poco la fe. No podemos mirar a otro lado.
3️⃣ Volver al barro (El circuito independiente)
No podemos quejarnos del sistema si no cuidamos la alternativa. La resistencia real está en las salas pequeñas, en los garitos de barrio, en los espacios autogestionados y en la red de promotores locales. Ese es el verdadero pulmón de la cultura, donde puedes equivocarte, probar cosas nuevas y donde los patrones del capital todavía no han entrado a destrozarlo todo.
4️⃣ Del "Ego-sistema" al "Eco-sistema"
Nos han educado para competir a muerte. Para mirar quién tiene más seguidores, mejor caché o quién cierra el escenario principal. Tenemos que cambiar el chip. Tu éxito como DJ no debería medirse por los likes, sino por el impacto que dejas en la gente de la pista y por cómo cuidas a tus compañeros.
Nos toca decidir si queremos ser una pieza más de su maquinaria capitalista o si usamos la cabina para intentar cambiar las cosas, aunque sea un poquito.
¿Es posible sobrevivir en la música hoy en día sin venderle el alma a estos gigantes? Os leo.
#EmeDJ #DepresionEnLaCabina #CulturaDeClub #Boicot #SaludMental #IndustriaMusical #CircuitIndependiente #DJLife #MúsicaElectrónica #Gentrificacion

La industria se ha convertido en un Monopoly gigante.
He estado dándole vueltas a cómo resistir a esto sin volvernos locas, y he llegado a estas cuatro conclusiones:
1️⃣ Los dueños del cortijo (Y el dinero manchado)
Hoy en día, el 90% de la pasta se la lleva el 10% de arriba. Cuatro macro-empresas y fondos buitre (como Live Nation o KKR) controlan los festivales más grandes de Europa. ¿El problema? Que esos mismos fondos que te contratan para poner música, a veces están metidos en cosas muy oscuras: financiar armas, gentrificación y extractivismo. Pinchar ahí, a veces, es blanquear sus miserias.
2️⃣ El poder de decir que NO
Es jodidísimo renunciar a un cartelazo cuando tienes que pagar el alquiler, pero el boicot es a veces el único salvavidas de nuestra dignidad. Ver a artistas como Arca, Kode9 o Midland cancelando bolos en festivales gigantes como el Sónar tras enterarse de quién metía el dinero, te devuelve un poco la fe. No podemos mirar a otro lado.
3️⃣ Volver al barro (El circuito independiente)
No podemos quejarnos del sistema si no cuidamos la alternativa. La resistencia real está en las salas pequeñas, en los garitos de barrio, en los espacios autogestionados y en la red de promotores locales. Ese es el verdadero pulmón de la cultura, donde puedes equivocarte, probar cosas nuevas y donde los patrones del capital todavía no han entrado a destrozarlo todo.
4️⃣ Del "Ego-sistema" al "Eco-sistema"
Nos han educado para competir a muerte. Para mirar quién tiene más seguidores, mejor caché o quién cierra el escenario principal. Tenemos que cambiar el chip. Tu éxito como DJ no debería medirse por los likes, sino por el impacto que dejas en la gente de la pista y por cómo cuidas a tus compañeros.
Nos toca decidir si queremos ser una pieza más de su maquinaria capitalista o si usamos la cabina para intentar cambiar las cosas, aunque sea un poquito.
¿Es posible sobrevivir en la música hoy en día sin venderle el alma a estos gigantes? Os leo.
#EmeDJ #DepresionEnLaCabina #CulturaDeClub #Boicot #SaludMental #IndustriaMusical #CircuitIndependiente #DJLife #MúsicaElectrónica #Gentrificacion

La industria se ha convertido en un Monopoly gigante.
He estado dándole vueltas a cómo resistir a esto sin volvernos locas, y he llegado a estas cuatro conclusiones:
1️⃣ Los dueños del cortijo (Y el dinero manchado)
Hoy en día, el 90% de la pasta se la lleva el 10% de arriba. Cuatro macro-empresas y fondos buitre (como Live Nation o KKR) controlan los festivales más grandes de Europa. ¿El problema? Que esos mismos fondos que te contratan para poner música, a veces están metidos en cosas muy oscuras: financiar armas, gentrificación y extractivismo. Pinchar ahí, a veces, es blanquear sus miserias.
2️⃣ El poder de decir que NO
Es jodidísimo renunciar a un cartelazo cuando tienes que pagar el alquiler, pero el boicot es a veces el único salvavidas de nuestra dignidad. Ver a artistas como Arca, Kode9 o Midland cancelando bolos en festivales gigantes como el Sónar tras enterarse de quién metía el dinero, te devuelve un poco la fe. No podemos mirar a otro lado.
3️⃣ Volver al barro (El circuito independiente)
No podemos quejarnos del sistema si no cuidamos la alternativa. La resistencia real está en las salas pequeñas, en los garitos de barrio, en los espacios autogestionados y en la red de promotores locales. Ese es el verdadero pulmón de la cultura, donde puedes equivocarte, probar cosas nuevas y donde los patrones del capital todavía no han entrado a destrozarlo todo.
4️⃣ Del "Ego-sistema" al "Eco-sistema"
Nos han educado para competir a muerte. Para mirar quién tiene más seguidores, mejor caché o quién cierra el escenario principal. Tenemos que cambiar el chip. Tu éxito como DJ no debería medirse por los likes, sino por el impacto que dejas en la gente de la pista y por cómo cuidas a tus compañeros.
Nos toca decidir si queremos ser una pieza más de su maquinaria capitalista o si usamos la cabina para intentar cambiar las cosas, aunque sea un poquito.
¿Es posible sobrevivir en la música hoy en día sin venderle el alma a estos gigantes? Os leo.
#EmeDJ #DepresionEnLaCabina #CulturaDeClub #Boicot #SaludMental #IndustriaMusical #CircuitIndependiente #DJLife #MúsicaElectrónica #Gentrificacion

La industria se ha convertido en un Monopoly gigante.
He estado dándole vueltas a cómo resistir a esto sin volvernos locas, y he llegado a estas cuatro conclusiones:
1️⃣ Los dueños del cortijo (Y el dinero manchado)
Hoy en día, el 90% de la pasta se la lleva el 10% de arriba. Cuatro macro-empresas y fondos buitre (como Live Nation o KKR) controlan los festivales más grandes de Europa. ¿El problema? Que esos mismos fondos que te contratan para poner música, a veces están metidos en cosas muy oscuras: financiar armas, gentrificación y extractivismo. Pinchar ahí, a veces, es blanquear sus miserias.
2️⃣ El poder de decir que NO
Es jodidísimo renunciar a un cartelazo cuando tienes que pagar el alquiler, pero el boicot es a veces el único salvavidas de nuestra dignidad. Ver a artistas como Arca, Kode9 o Midland cancelando bolos en festivales gigantes como el Sónar tras enterarse de quién metía el dinero, te devuelve un poco la fe. No podemos mirar a otro lado.
3️⃣ Volver al barro (El circuito independiente)
No podemos quejarnos del sistema si no cuidamos la alternativa. La resistencia real está en las salas pequeñas, en los garitos de barrio, en los espacios autogestionados y en la red de promotores locales. Ese es el verdadero pulmón de la cultura, donde puedes equivocarte, probar cosas nuevas y donde los patrones del capital todavía no han entrado a destrozarlo todo.
4️⃣ Del "Ego-sistema" al "Eco-sistema"
Nos han educado para competir a muerte. Para mirar quién tiene más seguidores, mejor caché o quién cierra el escenario principal. Tenemos que cambiar el chip. Tu éxito como DJ no debería medirse por los likes, sino por el impacto que dejas en la gente de la pista y por cómo cuidas a tus compañeros.
Nos toca decidir si queremos ser una pieza más de su maquinaria capitalista o si usamos la cabina para intentar cambiar las cosas, aunque sea un poquito.
¿Es posible sobrevivir en la música hoy en día sin venderle el alma a estos gigantes? Os leo.
#EmeDJ #DepresionEnLaCabina #CulturaDeClub #Boicot #SaludMental #IndustriaMusical #CircuitIndependiente #DJLife #MúsicaElectrónica #Gentrificacion

La industria se ha convertido en un Monopoly gigante.
He estado dándole vueltas a cómo resistir a esto sin volvernos locas, y he llegado a estas cuatro conclusiones:
1️⃣ Los dueños del cortijo (Y el dinero manchado)
Hoy en día, el 90% de la pasta se la lleva el 10% de arriba. Cuatro macro-empresas y fondos buitre (como Live Nation o KKR) controlan los festivales más grandes de Europa. ¿El problema? Que esos mismos fondos que te contratan para poner música, a veces están metidos en cosas muy oscuras: financiar armas, gentrificación y extractivismo. Pinchar ahí, a veces, es blanquear sus miserias.
2️⃣ El poder de decir que NO
Es jodidísimo renunciar a un cartelazo cuando tienes que pagar el alquiler, pero el boicot es a veces el único salvavidas de nuestra dignidad. Ver a artistas como Arca, Kode9 o Midland cancelando bolos en festivales gigantes como el Sónar tras enterarse de quién metía el dinero, te devuelve un poco la fe. No podemos mirar a otro lado.
3️⃣ Volver al barro (El circuito independiente)
No podemos quejarnos del sistema si no cuidamos la alternativa. La resistencia real está en las salas pequeñas, en los garitos de barrio, en los espacios autogestionados y en la red de promotores locales. Ese es el verdadero pulmón de la cultura, donde puedes equivocarte, probar cosas nuevas y donde los patrones del capital todavía no han entrado a destrozarlo todo.
4️⃣ Del "Ego-sistema" al "Eco-sistema"
Nos han educado para competir a muerte. Para mirar quién tiene más seguidores, mejor caché o quién cierra el escenario principal. Tenemos que cambiar el chip. Tu éxito como DJ no debería medirse por los likes, sino por el impacto que dejas en la gente de la pista y por cómo cuidas a tus compañeros.
Nos toca decidir si queremos ser una pieza más de su maquinaria capitalista o si usamos la cabina para intentar cambiar las cosas, aunque sea un poquito.
¿Es posible sobrevivir en la música hoy en día sin venderle el alma a estos gigantes? Os leo.
#EmeDJ #DepresionEnLaCabina #CulturaDeClub #Boicot #SaludMental #IndustriaMusical #CircuitIndependiente #DJLife #MúsicaElectrónica #Gentrificacion

La industria se ha convertido en un Monopoly gigante.
He estado dándole vueltas a cómo resistir a esto sin volvernos locas, y he llegado a estas cuatro conclusiones:
1️⃣ Los dueños del cortijo (Y el dinero manchado)
Hoy en día, el 90% de la pasta se la lleva el 10% de arriba. Cuatro macro-empresas y fondos buitre (como Live Nation o KKR) controlan los festivales más grandes de Europa. ¿El problema? Que esos mismos fondos que te contratan para poner música, a veces están metidos en cosas muy oscuras: financiar armas, gentrificación y extractivismo. Pinchar ahí, a veces, es blanquear sus miserias.
2️⃣ El poder de decir que NO
Es jodidísimo renunciar a un cartelazo cuando tienes que pagar el alquiler, pero el boicot es a veces el único salvavidas de nuestra dignidad. Ver a artistas como Arca, Kode9 o Midland cancelando bolos en festivales gigantes como el Sónar tras enterarse de quién metía el dinero, te devuelve un poco la fe. No podemos mirar a otro lado.
3️⃣ Volver al barro (El circuito independiente)
No podemos quejarnos del sistema si no cuidamos la alternativa. La resistencia real está en las salas pequeñas, en los garitos de barrio, en los espacios autogestionados y en la red de promotores locales. Ese es el verdadero pulmón de la cultura, donde puedes equivocarte, probar cosas nuevas y donde los patrones del capital todavía no han entrado a destrozarlo todo.
4️⃣ Del "Ego-sistema" al "Eco-sistema"
Nos han educado para competir a muerte. Para mirar quién tiene más seguidores, mejor caché o quién cierra el escenario principal. Tenemos que cambiar el chip. Tu éxito como DJ no debería medirse por los likes, sino por el impacto que dejas en la gente de la pista y por cómo cuidas a tus compañeros.
Nos toca decidir si queremos ser una pieza más de su maquinaria capitalista o si usamos la cabina para intentar cambiar las cosas, aunque sea un poquito.
¿Es posible sobrevivir en la música hoy en día sin venderle el alma a estos gigantes? Os leo.
#EmeDJ #DepresionEnLaCabina #CulturaDeClub #Boicot #SaludMental #IndustriaMusical #CircuitIndependiente #DJLife #MúsicaElectrónica #Gentrificacion

La industria se ha convertido en un Monopoly gigante.
He estado dándole vueltas a cómo resistir a esto sin volvernos locas, y he llegado a estas cuatro conclusiones:
1️⃣ Los dueños del cortijo (Y el dinero manchado)
Hoy en día, el 90% de la pasta se la lleva el 10% de arriba. Cuatro macro-empresas y fondos buitre (como Live Nation o KKR) controlan los festivales más grandes de Europa. ¿El problema? Que esos mismos fondos que te contratan para poner música, a veces están metidos en cosas muy oscuras: financiar armas, gentrificación y extractivismo. Pinchar ahí, a veces, es blanquear sus miserias.
2️⃣ El poder de decir que NO
Es jodidísimo renunciar a un cartelazo cuando tienes que pagar el alquiler, pero el boicot es a veces el único salvavidas de nuestra dignidad. Ver a artistas como Arca, Kode9 o Midland cancelando bolos en festivales gigantes como el Sónar tras enterarse de quién metía el dinero, te devuelve un poco la fe. No podemos mirar a otro lado.
3️⃣ Volver al barro (El circuito independiente)
No podemos quejarnos del sistema si no cuidamos la alternativa. La resistencia real está en las salas pequeñas, en los garitos de barrio, en los espacios autogestionados y en la red de promotores locales. Ese es el verdadero pulmón de la cultura, donde puedes equivocarte, probar cosas nuevas y donde los patrones del capital todavía no han entrado a destrozarlo todo.
4️⃣ Del "Ego-sistema" al "Eco-sistema"
Nos han educado para competir a muerte. Para mirar quién tiene más seguidores, mejor caché o quién cierra el escenario principal. Tenemos que cambiar el chip. Tu éxito como DJ no debería medirse por los likes, sino por el impacto que dejas en la gente de la pista y por cómo cuidas a tus compañeros.
Nos toca decidir si queremos ser una pieza más de su maquinaria capitalista o si usamos la cabina para intentar cambiar las cosas, aunque sea un poquito.
¿Es posible sobrevivir en la música hoy en día sin venderle el alma a estos gigantes? Os leo.
#EmeDJ #DepresionEnLaCabina #CulturaDeClub #Boicot #SaludMental #IndustriaMusical #CircuitIndependiente #DJLife #MúsicaElectrónica #Gentrificacion

La industria se ha convertido en un Monopoly gigante.
He estado dándole vueltas a cómo resistir a esto sin volvernos locas, y he llegado a estas cuatro conclusiones:
1️⃣ Los dueños del cortijo (Y el dinero manchado)
Hoy en día, el 90% de la pasta se la lleva el 10% de arriba. Cuatro macro-empresas y fondos buitre (como Live Nation o KKR) controlan los festivales más grandes de Europa. ¿El problema? Que esos mismos fondos que te contratan para poner música, a veces están metidos en cosas muy oscuras: financiar armas, gentrificación y extractivismo. Pinchar ahí, a veces, es blanquear sus miserias.
2️⃣ El poder de decir que NO
Es jodidísimo renunciar a un cartelazo cuando tienes que pagar el alquiler, pero el boicot es a veces el único salvavidas de nuestra dignidad. Ver a artistas como Arca, Kode9 o Midland cancelando bolos en festivales gigantes como el Sónar tras enterarse de quién metía el dinero, te devuelve un poco la fe. No podemos mirar a otro lado.
3️⃣ Volver al barro (El circuito independiente)
No podemos quejarnos del sistema si no cuidamos la alternativa. La resistencia real está en las salas pequeñas, en los garitos de barrio, en los espacios autogestionados y en la red de promotores locales. Ese es el verdadero pulmón de la cultura, donde puedes equivocarte, probar cosas nuevas y donde los patrones del capital todavía no han entrado a destrozarlo todo.
4️⃣ Del "Ego-sistema" al "Eco-sistema"
Nos han educado para competir a muerte. Para mirar quién tiene más seguidores, mejor caché o quién cierra el escenario principal. Tenemos que cambiar el chip. Tu éxito como DJ no debería medirse por los likes, sino por el impacto que dejas en la gente de la pista y por cómo cuidas a tus compañeros.
Nos toca decidir si queremos ser una pieza más de su maquinaria capitalista o si usamos la cabina para intentar cambiar las cosas, aunque sea un poquito.
¿Es posible sobrevivir en la música hoy en día sin venderle el alma a estos gigantes? Os leo.
#EmeDJ #DepresionEnLaCabina #CulturaDeClub #Boicot #SaludMental #IndustriaMusical #CircuitIndependiente #DJLife #MúsicaElectrónica #Gentrificacion

La industria se ha convertido en un Monopoly gigante.
He estado dándole vueltas a cómo resistir a esto sin volvernos locas, y he llegado a estas cuatro conclusiones:
1️⃣ Los dueños del cortijo (Y el dinero manchado)
Hoy en día, el 90% de la pasta se la lleva el 10% de arriba. Cuatro macro-empresas y fondos buitre (como Live Nation o KKR) controlan los festivales más grandes de Europa. ¿El problema? Que esos mismos fondos que te contratan para poner música, a veces están metidos en cosas muy oscuras: financiar armas, gentrificación y extractivismo. Pinchar ahí, a veces, es blanquear sus miserias.
2️⃣ El poder de decir que NO
Es jodidísimo renunciar a un cartelazo cuando tienes que pagar el alquiler, pero el boicot es a veces el único salvavidas de nuestra dignidad. Ver a artistas como Arca, Kode9 o Midland cancelando bolos en festivales gigantes como el Sónar tras enterarse de quién metía el dinero, te devuelve un poco la fe. No podemos mirar a otro lado.
3️⃣ Volver al barro (El circuito independiente)
No podemos quejarnos del sistema si no cuidamos la alternativa. La resistencia real está en las salas pequeñas, en los garitos de barrio, en los espacios autogestionados y en la red de promotores locales. Ese es el verdadero pulmón de la cultura, donde puedes equivocarte, probar cosas nuevas y donde los patrones del capital todavía no han entrado a destrozarlo todo.
4️⃣ Del "Ego-sistema" al "Eco-sistema"
Nos han educado para competir a muerte. Para mirar quién tiene más seguidores, mejor caché o quién cierra el escenario principal. Tenemos que cambiar el chip. Tu éxito como DJ no debería medirse por los likes, sino por el impacto que dejas en la gente de la pista y por cómo cuidas a tus compañeros.
Nos toca decidir si queremos ser una pieza más de su maquinaria capitalista o si usamos la cabina para intentar cambiar las cosas, aunque sea un poquito.
¿Es posible sobrevivir en la música hoy en día sin venderle el alma a estos gigantes? Os leo.
#EmeDJ #DepresionEnLaCabina #CulturaDeClub #Boicot #SaludMental #IndustriaMusical #CircuitIndependiente #DJLife #MúsicaElectrónica #Gentrificacion

Me hace mucha ilusión pinchar en mi pueblo, para mis parroquianos, pero sobre todo que organicen esto debajo de casa de mi madre y que cuenten conmigo y con mi hermanito @valienteoficial_ Nos vemos el 23 en Sada.

Tercer año en el @sonriasbaixas poniendo música! Vuelvo a la cúpula, pero está vez solo estaré el viernes! Ojalá nos veamos!

Tercer año en el @sonriasbaixas poniendo música! Vuelvo a la cúpula, pero está vez solo estaré el viernes! Ojalá nos veamos!

Este año surfeamos en el Lerez! Que ilusión poder estar pinchando los dos días allí! @surfingthelerezoficial

La pista de baile y la cultura de club está en estado de emergencia, y necesitamos hablarlo:
- La electrónica nació en sótanos como un refugio obrero y LGTBIQ+. Hoy, gigantes financieros (como KKR y otros) engullen salas y festivales. Se prioriza la mesa VIP de 5.000€ y al turista que viene de "safari", matando nuestros espacios seguros.
- La "uberización" del DJ: El 1% vuela en jet privado; el 99% somos working class (pero no todos quieren admitirlo). Nos asfixia la precariedad, el cobrar en "visibilidad" y el pay-to-play.
- La mentira de la meritocracia: Hoy no triunfa el que mejor lee la pista, sino el nepobaby o el que tiene colchón para permitirse pinchar gratis. Y en medio, una legión de gurús del marketing para DJs vendiendo humo a chavales.
- El síndrome del DJ-Influencer: Qué agotador es tener que fingir que tu vida es una fiesta 24/7. La industria te exige grabar reels histriónicos y cumplir unos estándares estéticos (sobre todo a nosotras). Hemos dejado de mirar a la pista para mirar a la cámara.
- La salud mental: El gran tabú. Subir a pinchar con la ansiedad en la garganta, lidiando con un duelo o con depresión, y tener que sonreír para la foto porque "el show debe continuar". Más del 70% del sector convive con problemas de salud mental. La soledad después del bolo te come viva.
¿Qué nos queda? Bajar a tierra el mito del DJ cool.
Tenemos que empezar a hablar de cachés sin tabúes, dejar de competir y portarnos como compañeros. Sindicalizarnos. Apoyar a las salas pequeñas, bajar el puto ego y desmitificar al DJ.
Para mí, la música sigue siendo mi salvavidas. Solo quiero que limpiemos este ruido para volver a lo único que importa: conectar en la oscuridad a través de un mismo ritmo.
¿Cómo lo veis desde fuera (o desde dentro)? Os leo.
#saludmentalmusica #saludmental #industriamusical #culturadeclub #djlife
#precariedadlaboralmusicos #ClubCulture #FalsaMeritocracia #escenaunderground #musicaelectronica #espaciosseguros #lgtbiq #depresiónenlacabina

La pista de baile y la cultura de club está en estado de emergencia, y necesitamos hablarlo:
- La electrónica nació en sótanos como un refugio obrero y LGTBIQ+. Hoy, gigantes financieros (como KKR y otros) engullen salas y festivales. Se prioriza la mesa VIP de 5.000€ y al turista que viene de "safari", matando nuestros espacios seguros.
- La "uberización" del DJ: El 1% vuela en jet privado; el 99% somos working class (pero no todos quieren admitirlo). Nos asfixia la precariedad, el cobrar en "visibilidad" y el pay-to-play.
- La mentira de la meritocracia: Hoy no triunfa el que mejor lee la pista, sino el nepobaby o el que tiene colchón para permitirse pinchar gratis. Y en medio, una legión de gurús del marketing para DJs vendiendo humo a chavales.
- El síndrome del DJ-Influencer: Qué agotador es tener que fingir que tu vida es una fiesta 24/7. La industria te exige grabar reels histriónicos y cumplir unos estándares estéticos (sobre todo a nosotras). Hemos dejado de mirar a la pista para mirar a la cámara.
- La salud mental: El gran tabú. Subir a pinchar con la ansiedad en la garganta, lidiando con un duelo o con depresión, y tener que sonreír para la foto porque "el show debe continuar". Más del 70% del sector convive con problemas de salud mental. La soledad después del bolo te come viva.
¿Qué nos queda? Bajar a tierra el mito del DJ cool.
Tenemos que empezar a hablar de cachés sin tabúes, dejar de competir y portarnos como compañeros. Sindicalizarnos. Apoyar a las salas pequeñas, bajar el puto ego y desmitificar al DJ.
Para mí, la música sigue siendo mi salvavidas. Solo quiero que limpiemos este ruido para volver a lo único que importa: conectar en la oscuridad a través de un mismo ritmo.
¿Cómo lo veis desde fuera (o desde dentro)? Os leo.
#saludmentalmusica #saludmental #industriamusical #culturadeclub #djlife
#precariedadlaboralmusicos #ClubCulture #FalsaMeritocracia #escenaunderground #musicaelectronica #espaciosseguros #lgtbiq #depresiónenlacabina

La pista de baile y la cultura de club está en estado de emergencia, y necesitamos hablarlo:
- La electrónica nació en sótanos como un refugio obrero y LGTBIQ+. Hoy, gigantes financieros (como KKR y otros) engullen salas y festivales. Se prioriza la mesa VIP de 5.000€ y al turista que viene de "safari", matando nuestros espacios seguros.
- La "uberización" del DJ: El 1% vuela en jet privado; el 99% somos working class (pero no todos quieren admitirlo). Nos asfixia la precariedad, el cobrar en "visibilidad" y el pay-to-play.
- La mentira de la meritocracia: Hoy no triunfa el que mejor lee la pista, sino el nepobaby o el que tiene colchón para permitirse pinchar gratis. Y en medio, una legión de gurús del marketing para DJs vendiendo humo a chavales.
- El síndrome del DJ-Influencer: Qué agotador es tener que fingir que tu vida es una fiesta 24/7. La industria te exige grabar reels histriónicos y cumplir unos estándares estéticos (sobre todo a nosotras). Hemos dejado de mirar a la pista para mirar a la cámara.
- La salud mental: El gran tabú. Subir a pinchar con la ansiedad en la garganta, lidiando con un duelo o con depresión, y tener que sonreír para la foto porque "el show debe continuar". Más del 70% del sector convive con problemas de salud mental. La soledad después del bolo te come viva.
¿Qué nos queda? Bajar a tierra el mito del DJ cool.
Tenemos que empezar a hablar de cachés sin tabúes, dejar de competir y portarnos como compañeros. Sindicalizarnos. Apoyar a las salas pequeñas, bajar el puto ego y desmitificar al DJ.
Para mí, la música sigue siendo mi salvavidas. Solo quiero que limpiemos este ruido para volver a lo único que importa: conectar en la oscuridad a través de un mismo ritmo.
¿Cómo lo veis desde fuera (o desde dentro)? Os leo.
#saludmentalmusica #saludmental #industriamusical #culturadeclub #djlife
#precariedadlaboralmusicos #ClubCulture #FalsaMeritocracia #escenaunderground #musicaelectronica #espaciosseguros #lgtbiq #depresiónenlacabina

La pista de baile y la cultura de club está en estado de emergencia, y necesitamos hablarlo:
- La electrónica nació en sótanos como un refugio obrero y LGTBIQ+. Hoy, gigantes financieros (como KKR y otros) engullen salas y festivales. Se prioriza la mesa VIP de 5.000€ y al turista que viene de "safari", matando nuestros espacios seguros.
- La "uberización" del DJ: El 1% vuela en jet privado; el 99% somos working class (pero no todos quieren admitirlo). Nos asfixia la precariedad, el cobrar en "visibilidad" y el pay-to-play.
- La mentira de la meritocracia: Hoy no triunfa el que mejor lee la pista, sino el nepobaby o el que tiene colchón para permitirse pinchar gratis. Y en medio, una legión de gurús del marketing para DJs vendiendo humo a chavales.
- El síndrome del DJ-Influencer: Qué agotador es tener que fingir que tu vida es una fiesta 24/7. La industria te exige grabar reels histriónicos y cumplir unos estándares estéticos (sobre todo a nosotras). Hemos dejado de mirar a la pista para mirar a la cámara.
- La salud mental: El gran tabú. Subir a pinchar con la ansiedad en la garganta, lidiando con un duelo o con depresión, y tener que sonreír para la foto porque "el show debe continuar". Más del 70% del sector convive con problemas de salud mental. La soledad después del bolo te come viva.
¿Qué nos queda? Bajar a tierra el mito del DJ cool.
Tenemos que empezar a hablar de cachés sin tabúes, dejar de competir y portarnos como compañeros. Sindicalizarnos. Apoyar a las salas pequeñas, bajar el puto ego y desmitificar al DJ.
Para mí, la música sigue siendo mi salvavidas. Solo quiero que limpiemos este ruido para volver a lo único que importa: conectar en la oscuridad a través de un mismo ritmo.
¿Cómo lo veis desde fuera (o desde dentro)? Os leo.
#saludmentalmusica #saludmental #industriamusical #culturadeclub #djlife
#precariedadlaboralmusicos #ClubCulture #FalsaMeritocracia #escenaunderground #musicaelectronica #espaciosseguros #lgtbiq #depresiónenlacabina

La pista de baile y la cultura de club está en estado de emergencia, y necesitamos hablarlo:
- La electrónica nació en sótanos como un refugio obrero y LGTBIQ+. Hoy, gigantes financieros (como KKR y otros) engullen salas y festivales. Se prioriza la mesa VIP de 5.000€ y al turista que viene de "safari", matando nuestros espacios seguros.
- La "uberización" del DJ: El 1% vuela en jet privado; el 99% somos working class (pero no todos quieren admitirlo). Nos asfixia la precariedad, el cobrar en "visibilidad" y el pay-to-play.
- La mentira de la meritocracia: Hoy no triunfa el que mejor lee la pista, sino el nepobaby o el que tiene colchón para permitirse pinchar gratis. Y en medio, una legión de gurús del marketing para DJs vendiendo humo a chavales.
- El síndrome del DJ-Influencer: Qué agotador es tener que fingir que tu vida es una fiesta 24/7. La industria te exige grabar reels histriónicos y cumplir unos estándares estéticos (sobre todo a nosotras). Hemos dejado de mirar a la pista para mirar a la cámara.
- La salud mental: El gran tabú. Subir a pinchar con la ansiedad en la garganta, lidiando con un duelo o con depresión, y tener que sonreír para la foto porque "el show debe continuar". Más del 70% del sector convive con problemas de salud mental. La soledad después del bolo te come viva.
¿Qué nos queda? Bajar a tierra el mito del DJ cool.
Tenemos que empezar a hablar de cachés sin tabúes, dejar de competir y portarnos como compañeros. Sindicalizarnos. Apoyar a las salas pequeñas, bajar el puto ego y desmitificar al DJ.
Para mí, la música sigue siendo mi salvavidas. Solo quiero que limpiemos este ruido para volver a lo único que importa: conectar en la oscuridad a través de un mismo ritmo.
¿Cómo lo veis desde fuera (o desde dentro)? Os leo.
#saludmentalmusica #saludmental #industriamusical #culturadeclub #djlife
#precariedadlaboralmusicos #ClubCulture #FalsaMeritocracia #escenaunderground #musicaelectronica #espaciosseguros #lgtbiq #depresiónenlacabina

La pista de baile y la cultura de club está en estado de emergencia, y necesitamos hablarlo:
- La electrónica nació en sótanos como un refugio obrero y LGTBIQ+. Hoy, gigantes financieros (como KKR y otros) engullen salas y festivales. Se prioriza la mesa VIP de 5.000€ y al turista que viene de "safari", matando nuestros espacios seguros.
- La "uberización" del DJ: El 1% vuela en jet privado; el 99% somos working class (pero no todos quieren admitirlo). Nos asfixia la precariedad, el cobrar en "visibilidad" y el pay-to-play.
- La mentira de la meritocracia: Hoy no triunfa el que mejor lee la pista, sino el nepobaby o el que tiene colchón para permitirse pinchar gratis. Y en medio, una legión de gurús del marketing para DJs vendiendo humo a chavales.
- El síndrome del DJ-Influencer: Qué agotador es tener que fingir que tu vida es una fiesta 24/7. La industria te exige grabar reels histriónicos y cumplir unos estándares estéticos (sobre todo a nosotras). Hemos dejado de mirar a la pista para mirar a la cámara.
- La salud mental: El gran tabú. Subir a pinchar con la ansiedad en la garganta, lidiando con un duelo o con depresión, y tener que sonreír para la foto porque "el show debe continuar". Más del 70% del sector convive con problemas de salud mental. La soledad después del bolo te come viva.
¿Qué nos queda? Bajar a tierra el mito del DJ cool.
Tenemos que empezar a hablar de cachés sin tabúes, dejar de competir y portarnos como compañeros. Sindicalizarnos. Apoyar a las salas pequeñas, bajar el puto ego y desmitificar al DJ.
Para mí, la música sigue siendo mi salvavidas. Solo quiero que limpiemos este ruido para volver a lo único que importa: conectar en la oscuridad a través de un mismo ritmo.
¿Cómo lo veis desde fuera (o desde dentro)? Os leo.
#saludmentalmusica #saludmental #industriamusical #culturadeclub #djlife
#precariedadlaboralmusicos #ClubCulture #FalsaMeritocracia #escenaunderground #musicaelectronica #espaciosseguros #lgtbiq #depresiónenlacabina

La pista de baile y la cultura de club está en estado de emergencia, y necesitamos hablarlo:
- La electrónica nació en sótanos como un refugio obrero y LGTBIQ+. Hoy, gigantes financieros (como KKR y otros) engullen salas y festivales. Se prioriza la mesa VIP de 5.000€ y al turista que viene de "safari", matando nuestros espacios seguros.
- La "uberización" del DJ: El 1% vuela en jet privado; el 99% somos working class (pero no todos quieren admitirlo). Nos asfixia la precariedad, el cobrar en "visibilidad" y el pay-to-play.
- La mentira de la meritocracia: Hoy no triunfa el que mejor lee la pista, sino el nepobaby o el que tiene colchón para permitirse pinchar gratis. Y en medio, una legión de gurús del marketing para DJs vendiendo humo a chavales.
- El síndrome del DJ-Influencer: Qué agotador es tener que fingir que tu vida es una fiesta 24/7. La industria te exige grabar reels histriónicos y cumplir unos estándares estéticos (sobre todo a nosotras). Hemos dejado de mirar a la pista para mirar a la cámara.
- La salud mental: El gran tabú. Subir a pinchar con la ansiedad en la garganta, lidiando con un duelo o con depresión, y tener que sonreír para la foto porque "el show debe continuar". Más del 70% del sector convive con problemas de salud mental. La soledad después del bolo te come viva.
¿Qué nos queda? Bajar a tierra el mito del DJ cool.
Tenemos que empezar a hablar de cachés sin tabúes, dejar de competir y portarnos como compañeros. Sindicalizarnos. Apoyar a las salas pequeñas, bajar el puto ego y desmitificar al DJ.
Para mí, la música sigue siendo mi salvavidas. Solo quiero que limpiemos este ruido para volver a lo único que importa: conectar en la oscuridad a través de un mismo ritmo.
¿Cómo lo veis desde fuera (o desde dentro)? Os leo.
#saludmentalmusica #saludmental #industriamusical #culturadeclub #djlife
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La pista de baile y la cultura de club está en estado de emergencia, y necesitamos hablarlo:
- La electrónica nació en sótanos como un refugio obrero y LGTBIQ+. Hoy, gigantes financieros (como KKR y otros) engullen salas y festivales. Se prioriza la mesa VIP de 5.000€ y al turista que viene de "safari", matando nuestros espacios seguros.
- La "uberización" del DJ: El 1% vuela en jet privado; el 99% somos working class (pero no todos quieren admitirlo). Nos asfixia la precariedad, el cobrar en "visibilidad" y el pay-to-play.
- La mentira de la meritocracia: Hoy no triunfa el que mejor lee la pista, sino el nepobaby o el que tiene colchón para permitirse pinchar gratis. Y en medio, una legión de gurús del marketing para DJs vendiendo humo a chavales.
- El síndrome del DJ-Influencer: Qué agotador es tener que fingir que tu vida es una fiesta 24/7. La industria te exige grabar reels histriónicos y cumplir unos estándares estéticos (sobre todo a nosotras). Hemos dejado de mirar a la pista para mirar a la cámara.
- La salud mental: El gran tabú. Subir a pinchar con la ansiedad en la garganta, lidiando con un duelo o con depresión, y tener que sonreír para la foto porque "el show debe continuar". Más del 70% del sector convive con problemas de salud mental. La soledad después del bolo te come viva.
¿Qué nos queda? Bajar a tierra el mito del DJ cool.
Tenemos que empezar a hablar de cachés sin tabúes, dejar de competir y portarnos como compañeros. Sindicalizarnos. Apoyar a las salas pequeñas, bajar el puto ego y desmitificar al DJ.
Para mí, la música sigue siendo mi salvavidas. Solo quiero que limpiemos este ruido para volver a lo único que importa: conectar en la oscuridad a través de un mismo ritmo.
¿Cómo lo veis desde fuera (o desde dentro)? Os leo.
#saludmentalmusica #saludmental #industriamusical #culturadeclub #djlife
#precariedadlaboralmusicos #ClubCulture #FalsaMeritocracia #escenaunderground #musicaelectronica #espaciosseguros #lgtbiq #depresiónenlacabina

Si alguna vez os habéis preguntado por qué los que curramos en la música estamos más ansiosos y quemados que nunca, aquí tenéis la anatomía del problema.
El algoritmo y la IA.
El algoritmo de Spotify y de TikTok no escucha música, solo mide la retención. Nos han obligado a convertirnos en "marcas personales", influencers y estrategas de marketing si no queremos desaparecer.
Pero, a pesar de toda esta distopía de métricas, me agarro a la conclusión final.
Una Inteligencia Artificial te puede hacer el beatmatching más perfecto del mundo, pero no tiene alma. No entiende de sudor, de miradas, ni de ese abrazo invisible que te da un temazo cuando llegas al club.
Os dejo estos apuntes tácticos.
- Del refugio de la sombra a fingir ser influencers: La figura del DJ nació en la oscuridad de la cabina, muchas veces como un refugio para los que somos más introvertidos. Ahora, la mentalidad de tiburón de la industria nos exige ser relaciones públicas, creadores de contenido y estar siempre sonriendo. Si no encajas en ese molde, el sistema intenta aplastarte.
- La trampa de los números vacíos: Más likes no significan que seas mejor mezclando, ni que conectes más con la gente. Significa que juegas mejor al juego de las redes. Un millón de visualizaciones no te quitan la ansiedad.
- La salud mental en la cuerda floja: El FOMO, la autoexigencia y el comparar constantemente tu carrera con la de los demás nos está destrozando por dentro.
- Tu valor como profesional no lo define una métrica ni las veces que publicas a la semana. Tu valor está en lo que haces.
#EmeDJ #DepresionEnLaCabina #SaludMental #IndustriaMusical #Algoritmos #CulturaDeClub #DJLife #IA #Spotify #TikTokMusic #Resistencia

Si alguna vez os habéis preguntado por qué los que curramos en la música estamos más ansiosos y quemados que nunca, aquí tenéis la anatomía del problema.
El algoritmo y la IA.
El algoritmo de Spotify y de TikTok no escucha música, solo mide la retención. Nos han obligado a convertirnos en "marcas personales", influencers y estrategas de marketing si no queremos desaparecer.
Pero, a pesar de toda esta distopía de métricas, me agarro a la conclusión final.
Una Inteligencia Artificial te puede hacer el beatmatching más perfecto del mundo, pero no tiene alma. No entiende de sudor, de miradas, ni de ese abrazo invisible que te da un temazo cuando llegas al club.
Os dejo estos apuntes tácticos.
- Del refugio de la sombra a fingir ser influencers: La figura del DJ nació en la oscuridad de la cabina, muchas veces como un refugio para los que somos más introvertidos. Ahora, la mentalidad de tiburón de la industria nos exige ser relaciones públicas, creadores de contenido y estar siempre sonriendo. Si no encajas en ese molde, el sistema intenta aplastarte.
- La trampa de los números vacíos: Más likes no significan que seas mejor mezclando, ni que conectes más con la gente. Significa que juegas mejor al juego de las redes. Un millón de visualizaciones no te quitan la ansiedad.
- La salud mental en la cuerda floja: El FOMO, la autoexigencia y el comparar constantemente tu carrera con la de los demás nos está destrozando por dentro.
- Tu valor como profesional no lo define una métrica ni las veces que publicas a la semana. Tu valor está en lo que haces.
#EmeDJ #DepresionEnLaCabina #SaludMental #IndustriaMusical #Algoritmos #CulturaDeClub #DJLife #IA #Spotify #TikTokMusic #Resistencia

Si alguna vez os habéis preguntado por qué los que curramos en la música estamos más ansiosos y quemados que nunca, aquí tenéis la anatomía del problema.
El algoritmo y la IA.
El algoritmo de Spotify y de TikTok no escucha música, solo mide la retención. Nos han obligado a convertirnos en "marcas personales", influencers y estrategas de marketing si no queremos desaparecer.
Pero, a pesar de toda esta distopía de métricas, me agarro a la conclusión final.
Una Inteligencia Artificial te puede hacer el beatmatching más perfecto del mundo, pero no tiene alma. No entiende de sudor, de miradas, ni de ese abrazo invisible que te da un temazo cuando llegas al club.
Os dejo estos apuntes tácticos.
- Del refugio de la sombra a fingir ser influencers: La figura del DJ nació en la oscuridad de la cabina, muchas veces como un refugio para los que somos más introvertidos. Ahora, la mentalidad de tiburón de la industria nos exige ser relaciones públicas, creadores de contenido y estar siempre sonriendo. Si no encajas en ese molde, el sistema intenta aplastarte.
- La trampa de los números vacíos: Más likes no significan que seas mejor mezclando, ni que conectes más con la gente. Significa que juegas mejor al juego de las redes. Un millón de visualizaciones no te quitan la ansiedad.
- La salud mental en la cuerda floja: El FOMO, la autoexigencia y el comparar constantemente tu carrera con la de los demás nos está destrozando por dentro.
- Tu valor como profesional no lo define una métrica ni las veces que publicas a la semana. Tu valor está en lo que haces.
#EmeDJ #DepresionEnLaCabina #SaludMental #IndustriaMusical #Algoritmos #CulturaDeClub #DJLife #IA #Spotify #TikTokMusic #Resistencia

Si alguna vez os habéis preguntado por qué los que curramos en la música estamos más ansiosos y quemados que nunca, aquí tenéis la anatomía del problema.
El algoritmo y la IA.
El algoritmo de Spotify y de TikTok no escucha música, solo mide la retención. Nos han obligado a convertirnos en "marcas personales", influencers y estrategas de marketing si no queremos desaparecer.
Pero, a pesar de toda esta distopía de métricas, me agarro a la conclusión final.
Una Inteligencia Artificial te puede hacer el beatmatching más perfecto del mundo, pero no tiene alma. No entiende de sudor, de miradas, ni de ese abrazo invisible que te da un temazo cuando llegas al club.
Os dejo estos apuntes tácticos.
- Del refugio de la sombra a fingir ser influencers: La figura del DJ nació en la oscuridad de la cabina, muchas veces como un refugio para los que somos más introvertidos. Ahora, la mentalidad de tiburón de la industria nos exige ser relaciones públicas, creadores de contenido y estar siempre sonriendo. Si no encajas en ese molde, el sistema intenta aplastarte.
- La trampa de los números vacíos: Más likes no significan que seas mejor mezclando, ni que conectes más con la gente. Significa que juegas mejor al juego de las redes. Un millón de visualizaciones no te quitan la ansiedad.
- La salud mental en la cuerda floja: El FOMO, la autoexigencia y el comparar constantemente tu carrera con la de los demás nos está destrozando por dentro.
- Tu valor como profesional no lo define una métrica ni las veces que publicas a la semana. Tu valor está en lo que haces.
#EmeDJ #DepresionEnLaCabina #SaludMental #IndustriaMusical #Algoritmos #CulturaDeClub #DJLife #IA #Spotify #TikTokMusic #Resistencia

Si alguna vez os habéis preguntado por qué los que curramos en la música estamos más ansiosos y quemados que nunca, aquí tenéis la anatomía del problema.
El algoritmo y la IA.
El algoritmo de Spotify y de TikTok no escucha música, solo mide la retención. Nos han obligado a convertirnos en "marcas personales", influencers y estrategas de marketing si no queremos desaparecer.
Pero, a pesar de toda esta distopía de métricas, me agarro a la conclusión final.
Una Inteligencia Artificial te puede hacer el beatmatching más perfecto del mundo, pero no tiene alma. No entiende de sudor, de miradas, ni de ese abrazo invisible que te da un temazo cuando llegas al club.
Os dejo estos apuntes tácticos.
- Del refugio de la sombra a fingir ser influencers: La figura del DJ nació en la oscuridad de la cabina, muchas veces como un refugio para los que somos más introvertidos. Ahora, la mentalidad de tiburón de la industria nos exige ser relaciones públicas, creadores de contenido y estar siempre sonriendo. Si no encajas en ese molde, el sistema intenta aplastarte.
- La trampa de los números vacíos: Más likes no significan que seas mejor mezclando, ni que conectes más con la gente. Significa que juegas mejor al juego de las redes. Un millón de visualizaciones no te quitan la ansiedad.
- La salud mental en la cuerda floja: El FOMO, la autoexigencia y el comparar constantemente tu carrera con la de los demás nos está destrozando por dentro.
- Tu valor como profesional no lo define una métrica ni las veces que publicas a la semana. Tu valor está en lo que haces.
#EmeDJ #DepresionEnLaCabina #SaludMental #IndustriaMusical #Algoritmos #CulturaDeClub #DJLife #IA #Spotify #TikTokMusic #Resistencia

Si alguna vez os habéis preguntado por qué los que curramos en la música estamos más ansiosos y quemados que nunca, aquí tenéis la anatomía del problema.
El algoritmo y la IA.
El algoritmo de Spotify y de TikTok no escucha música, solo mide la retención. Nos han obligado a convertirnos en "marcas personales", influencers y estrategas de marketing si no queremos desaparecer.
Pero, a pesar de toda esta distopía de métricas, me agarro a la conclusión final.
Una Inteligencia Artificial te puede hacer el beatmatching más perfecto del mundo, pero no tiene alma. No entiende de sudor, de miradas, ni de ese abrazo invisible que te da un temazo cuando llegas al club.
Os dejo estos apuntes tácticos.
- Del refugio de la sombra a fingir ser influencers: La figura del DJ nació en la oscuridad de la cabina, muchas veces como un refugio para los que somos más introvertidos. Ahora, la mentalidad de tiburón de la industria nos exige ser relaciones públicas, creadores de contenido y estar siempre sonriendo. Si no encajas en ese molde, el sistema intenta aplastarte.
- La trampa de los números vacíos: Más likes no significan que seas mejor mezclando, ni que conectes más con la gente. Significa que juegas mejor al juego de las redes. Un millón de visualizaciones no te quitan la ansiedad.
- La salud mental en la cuerda floja: El FOMO, la autoexigencia y el comparar constantemente tu carrera con la de los demás nos está destrozando por dentro.
- Tu valor como profesional no lo define una métrica ni las veces que publicas a la semana. Tu valor está en lo que haces.
#EmeDJ #DepresionEnLaCabina #SaludMental #IndustriaMusical #Algoritmos #CulturaDeClub #DJLife #IA #Spotify #TikTokMusic #Resistencia

Si alguna vez os habéis preguntado por qué los que curramos en la música estamos más ansiosos y quemados que nunca, aquí tenéis la anatomía del problema.
El algoritmo y la IA.
El algoritmo de Spotify y de TikTok no escucha música, solo mide la retención. Nos han obligado a convertirnos en "marcas personales", influencers y estrategas de marketing si no queremos desaparecer.
Pero, a pesar de toda esta distopía de métricas, me agarro a la conclusión final.
Una Inteligencia Artificial te puede hacer el beatmatching más perfecto del mundo, pero no tiene alma. No entiende de sudor, de miradas, ni de ese abrazo invisible que te da un temazo cuando llegas al club.
Os dejo estos apuntes tácticos.
- Del refugio de la sombra a fingir ser influencers: La figura del DJ nació en la oscuridad de la cabina, muchas veces como un refugio para los que somos más introvertidos. Ahora, la mentalidad de tiburón de la industria nos exige ser relaciones públicas, creadores de contenido y estar siempre sonriendo. Si no encajas en ese molde, el sistema intenta aplastarte.
- La trampa de los números vacíos: Más likes no significan que seas mejor mezclando, ni que conectes más con la gente. Significa que juegas mejor al juego de las redes. Un millón de visualizaciones no te quitan la ansiedad.
- La salud mental en la cuerda floja: El FOMO, la autoexigencia y el comparar constantemente tu carrera con la de los demás nos está destrozando por dentro.
- Tu valor como profesional no lo define una métrica ni las veces que publicas a la semana. Tu valor está en lo que haces.
#EmeDJ #DepresionEnLaCabina #SaludMental #IndustriaMusical #Algoritmos #CulturaDeClub #DJLife #IA #Spotify #TikTokMusic #Resistencia

Si alguna vez os habéis preguntado por qué los que curramos en la música estamos más ansiosos y quemados que nunca, aquí tenéis la anatomía del problema.
El algoritmo y la IA.
El algoritmo de Spotify y de TikTok no escucha música, solo mide la retención. Nos han obligado a convertirnos en "marcas personales", influencers y estrategas de marketing si no queremos desaparecer.
Pero, a pesar de toda esta distopía de métricas, me agarro a la conclusión final.
Una Inteligencia Artificial te puede hacer el beatmatching más perfecto del mundo, pero no tiene alma. No entiende de sudor, de miradas, ni de ese abrazo invisible que te da un temazo cuando llegas al club.
Os dejo estos apuntes tácticos.
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- La trampa de los números vacíos: Más likes no significan que seas mejor mezclando, ni que conectes más con la gente. Significa que juegas mejor al juego de las redes. Un millón de visualizaciones no te quitan la ansiedad.
- La salud mental en la cuerda floja: El FOMO, la autoexigencia y el comparar constantemente tu carrera con la de los demás nos está destrozando por dentro.
- Tu valor como profesional no lo define una métrica ni las veces que publicas a la semana. Tu valor está en lo que haces.
#EmeDJ #DepresionEnLaCabina #SaludMental #IndustriaMusical #Algoritmos #CulturaDeClub #DJLife #IA #Spotify #TikTokMusic #Resistencia

Si alguna vez os habéis preguntado por qué los que curramos en la música estamos más ansiosos y quemados que nunca, aquí tenéis la anatomía del problema.
El algoritmo y la IA.
El algoritmo de Spotify y de TikTok no escucha música, solo mide la retención. Nos han obligado a convertirnos en "marcas personales", influencers y estrategas de marketing si no queremos desaparecer.
Pero, a pesar de toda esta distopía de métricas, me agarro a la conclusión final.
Una Inteligencia Artificial te puede hacer el beatmatching más perfecto del mundo, pero no tiene alma. No entiende de sudor, de miradas, ni de ese abrazo invisible que te da un temazo cuando llegas al club.
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Qué agotador es este síndrome del DJ-Influencer donde parece que si no estás subiendo contenido a diario, dejas de existir. Hoy no tengo una gran reflexión ni nada espectacular que compartir sobre mi vida en la cabina. Solo quería asomarme por aquí para recordaros (y recordarme) que nuestro trabajo y nuestro valor no se miden por un algoritmo, aunque a veces lo parezca.
Aun así, sigo remando. Estoy haciendo un poco de networking, mandando propuestas a podcasts para seguir hablando de lo que importa: la gentrificación de la pista de baile, la uberización del DJ, el clasismo en la cultura de club y la salud mental en la industria musical.
Ojalá salgan cosas guays pronto. ¿Alguien más sintiendo esta resaca digital últimamente?

✊✊✊✊ Por las lesbianas!
Feliz semana de la visibilidad lésbica!
🌈♀️💪✌️
#lesbian

✊✊✊✊ Por las lesbianas!
Feliz semana de la visibilidad lésbica!
🌈♀️💪✌️
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The Instagram Story Viewer is an easy tool that lets you secretly watch and save Instagram stories, videos, photos, or IGTV. With this service, you can download content and enjoy it offline whenever you like. If you find something interesting on Instagram that you’d like to check out later or want to view stories while staying anonymous, our Viewer is perfect for you. Anonstories offers an excellent solution for keeping your identity hidden. Instagram first launched the Stories feature in August 2023, which was quickly adopted by other platforms due to its engaging, time-sensitive format. Stories let users share quick updates, whether photos, videos, or selfies, enhanced with text, emojis, or filters, and are visible for only 24 hours. This limited time frame creates high engagement compared to regular posts. In today’s world, Stories are one of the most popular ways to connect and communicate on social media. However, when you view a Story, the creator can see your name in their viewer list, which may be a privacy concern. What if you wish to browse Stories without being noticed? Here’s where Anonstories becomes useful. It allows you to watch public Instagram content without revealing your identity. Simply enter the username of the profile you’re curious about, and the tool will display their latest Stories. Features of Anonstories Viewer: - Anonymous Browsing: Watch Stories without showing up on the viewer list. - No Account Needed: View public content without signing up for an Instagram account. - Content Download: Save any Stories content directly to your device for offline use. - View Highlights: Access Instagram Highlights, even beyond the 24-hour window. - Repost Monitoring: Track the reposts or engagement levels on Stories for personal profiles. Limitations: - This tool works only with public accounts; private accounts remain inaccessible. Benefits: - Privacy-Friendly: Watch any Instagram content without being noticed. - Simple and Easy: No app installation or registration required. - Exclusive Tools: Download and manage content in ways Instagram doesn’t offer.
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