
Jimmy Choo🔥 #jimmychoo #newcollection #photographer #txemayeste @panchosaulaartistmanagement @txemayeste @miriamarruga@jimmychoo
Etam show 🤯 second year and so grateful 🙌🏽 thank u so much @cococasting for the opportunity...again! 💃🏽 #etam #show #paris #pfw •🎥credits @eloy_or 🤩
Castings as a mom 🙃
Tengo que decir que me ha costado mucho atreverme a hacer castings en bikini… Una ya no se siente una porque pertenece a otro pequeño ser humano.
Aquí donde me ven aparentemente estupenda, cargo una inseguridad gigantesca. No entreno como me gustaría porque no me da la vida, pero me esfuerzo en sacar aunque sea una hora dos veces por semana. Esa hora mía, para escuchar mi música y bailar más que entrenar… Me sabe a gloria. A veces extraño el viajar sola, salir a comer sin la presión de “y si se pone a llorar”, las mañanas de a dos o simplemente el peinarme sin prisas. Ahora viajamos de tres incluso cuando es por trabajo, comemos en modo pack con bracitos extra para calmar, las mañanas son con los colores del amanecer y una sonrisa que ilumina hasta el alma, vivo despelucada y me encanta. Me encanta reinventarme y vivir etapas, me encanta añorar el pasado y no perderme nada del presente, me encanta pertenecer a este pequeño ser humano que me ha llenado el corazón.
Tal vez me sienta invisible de puertas para fuera, pero de puertas para dentro se que estoy haciendo algo grandioso y es como llevar una capa de superheroína versión desaliñada.
Mis respetos a todas las mamás, somos unas duras.
Siempre mami nunca inmami💃🏻

Hace un año supimos (una vez más) que íbamos a ser padres. Después de mi última FIV, incumplía como siempre los tiempos de beta-espera y me hacía un test. Qué miedo tan grande me invadía con ese “embarazada”…. ¿Será que se iba a quedar o se iría por el WC como las otras veces?. Nadie te prepara para un negativo ni para la incertidumbre de un positivo. Volví loca a mis amigas, que menudas santas. Lloré y reí mucho. Vomité y entrené. Comí mucha fruta y pollo frito. Viajé para trabajar con un sentimiento de culpa inmenso creyendo que el volar podría cambiar todo pronóstico para mal. Me ilusionaba a ratos montando su habitación. Me enfadaba por no poder disfrutar del verano tanto como me habría gustado. Me hice una ecografía cada semana en un hospital diferente. Llegó el día que nos conocimos y no sentí tranquilidad, el miedo porque le sucediera algo seguía ahí… Me atormentaba la angustia de que al abrir los ojos ya no estuviera. Me costó amarla por miedo a la pérdida, me costó disfrutarla y lloraba por sentir que yo ya no era yo. Dejé de diferenciar noche y día pero no por su llanto, si no porque yo no era capaz de descansar sin asegurarme cada segundo de que respirara. Deseé muchas veces volver a mi yo antes de ti, porque era más fácil vivir sin el miedo de no saber cómo cuidarte. Un día escuché tu risa por primera vez, una a carcajadas que se desencadenaba al verme. Vi a mi madre en ti y supe que estabas aquí para quedarte, porque ella me prometió que en donde sea que esté estaría conmigo. Estás aquí para no dejarme sola nunca más, porque me invades la casa y el corazón en una explosión de amor sin final.
Te amamos Jujú 🐸.

Hace un año supimos (una vez más) que íbamos a ser padres. Después de mi última FIV, incumplía como siempre los tiempos de beta-espera y me hacía un test. Qué miedo tan grande me invadía con ese “embarazada”…. ¿Será que se iba a quedar o se iría por el WC como las otras veces?. Nadie te prepara para un negativo ni para la incertidumbre de un positivo. Volví loca a mis amigas, que menudas santas. Lloré y reí mucho. Vomité y entrené. Comí mucha fruta y pollo frito. Viajé para trabajar con un sentimiento de culpa inmenso creyendo que el volar podría cambiar todo pronóstico para mal. Me ilusionaba a ratos montando su habitación. Me enfadaba por no poder disfrutar del verano tanto como me habría gustado. Me hice una ecografía cada semana en un hospital diferente. Llegó el día que nos conocimos y no sentí tranquilidad, el miedo porque le sucediera algo seguía ahí… Me atormentaba la angustia de que al abrir los ojos ya no estuviera. Me costó amarla por miedo a la pérdida, me costó disfrutarla y lloraba por sentir que yo ya no era yo. Dejé de diferenciar noche y día pero no por su llanto, si no porque yo no era capaz de descansar sin asegurarme cada segundo de que respirara. Deseé muchas veces volver a mi yo antes de ti, porque era más fácil vivir sin el miedo de no saber cómo cuidarte. Un día escuché tu risa por primera vez, una a carcajadas que se desencadenaba al verme. Vi a mi madre en ti y supe que estabas aquí para quedarte, porque ella me prometió que en donde sea que esté estaría conmigo. Estás aquí para no dejarme sola nunca más, porque me invades la casa y el corazón en una explosión de amor sin final.
Te amamos Jujú 🐸.

Hace un año supimos (una vez más) que íbamos a ser padres. Después de mi última FIV, incumplía como siempre los tiempos de beta-espera y me hacía un test. Qué miedo tan grande me invadía con ese “embarazada”…. ¿Será que se iba a quedar o se iría por el WC como las otras veces?. Nadie te prepara para un negativo ni para la incertidumbre de un positivo. Volví loca a mis amigas, que menudas santas. Lloré y reí mucho. Vomité y entrené. Comí mucha fruta y pollo frito. Viajé para trabajar con un sentimiento de culpa inmenso creyendo que el volar podría cambiar todo pronóstico para mal. Me ilusionaba a ratos montando su habitación. Me enfadaba por no poder disfrutar del verano tanto como me habría gustado. Me hice una ecografía cada semana en un hospital diferente. Llegó el día que nos conocimos y no sentí tranquilidad, el miedo porque le sucediera algo seguía ahí… Me atormentaba la angustia de que al abrir los ojos ya no estuviera. Me costó amarla por miedo a la pérdida, me costó disfrutarla y lloraba por sentir que yo ya no era yo. Dejé de diferenciar noche y día pero no por su llanto, si no porque yo no era capaz de descansar sin asegurarme cada segundo de que respirara. Deseé muchas veces volver a mi yo antes de ti, porque era más fácil vivir sin el miedo de no saber cómo cuidarte. Un día escuché tu risa por primera vez, una a carcajadas que se desencadenaba al verme. Vi a mi madre en ti y supe que estabas aquí para quedarte, porque ella me prometió que en donde sea que esté estaría conmigo. Estás aquí para no dejarme sola nunca más, porque me invades la casa y el corazón en una explosión de amor sin final.
Te amamos Jujú 🐸.

Hace un año supimos (una vez más) que íbamos a ser padres. Después de mi última FIV, incumplía como siempre los tiempos de beta-espera y me hacía un test. Qué miedo tan grande me invadía con ese “embarazada”…. ¿Será que se iba a quedar o se iría por el WC como las otras veces?. Nadie te prepara para un negativo ni para la incertidumbre de un positivo. Volví loca a mis amigas, que menudas santas. Lloré y reí mucho. Vomité y entrené. Comí mucha fruta y pollo frito. Viajé para trabajar con un sentimiento de culpa inmenso creyendo que el volar podría cambiar todo pronóstico para mal. Me ilusionaba a ratos montando su habitación. Me enfadaba por no poder disfrutar del verano tanto como me habría gustado. Me hice una ecografía cada semana en un hospital diferente. Llegó el día que nos conocimos y no sentí tranquilidad, el miedo porque le sucediera algo seguía ahí… Me atormentaba la angustia de que al abrir los ojos ya no estuviera. Me costó amarla por miedo a la pérdida, me costó disfrutarla y lloraba por sentir que yo ya no era yo. Dejé de diferenciar noche y día pero no por su llanto, si no porque yo no era capaz de descansar sin asegurarme cada segundo de que respirara. Deseé muchas veces volver a mi yo antes de ti, porque era más fácil vivir sin el miedo de no saber cómo cuidarte. Un día escuché tu risa por primera vez, una a carcajadas que se desencadenaba al verme. Vi a mi madre en ti y supe que estabas aquí para quedarte, porque ella me prometió que en donde sea que esté estaría conmigo. Estás aquí para no dejarme sola nunca más, porque me invades la casa y el corazón en una explosión de amor sin final.
Te amamos Jujú 🐸.

Hace un año supimos (una vez más) que íbamos a ser padres. Después de mi última FIV, incumplía como siempre los tiempos de beta-espera y me hacía un test. Qué miedo tan grande me invadía con ese “embarazada”…. ¿Será que se iba a quedar o se iría por el WC como las otras veces?. Nadie te prepara para un negativo ni para la incertidumbre de un positivo. Volví loca a mis amigas, que menudas santas. Lloré y reí mucho. Vomité y entrené. Comí mucha fruta y pollo frito. Viajé para trabajar con un sentimiento de culpa inmenso creyendo que el volar podría cambiar todo pronóstico para mal. Me ilusionaba a ratos montando su habitación. Me enfadaba por no poder disfrutar del verano tanto como me habría gustado. Me hice una ecografía cada semana en un hospital diferente. Llegó el día que nos conocimos y no sentí tranquilidad, el miedo porque le sucediera algo seguía ahí… Me atormentaba la angustia de que al abrir los ojos ya no estuviera. Me costó amarla por miedo a la pérdida, me costó disfrutarla y lloraba por sentir que yo ya no era yo. Dejé de diferenciar noche y día pero no por su llanto, si no porque yo no era capaz de descansar sin asegurarme cada segundo de que respirara. Deseé muchas veces volver a mi yo antes de ti, porque era más fácil vivir sin el miedo de no saber cómo cuidarte. Un día escuché tu risa por primera vez, una a carcajadas que se desencadenaba al verme. Vi a mi madre en ti y supe que estabas aquí para quedarte, porque ella me prometió que en donde sea que esté estaría conmigo. Estás aquí para no dejarme sola nunca más, porque me invades la casa y el corazón en una explosión de amor sin final.
Te amamos Jujú 🐸.

Hace un año supimos (una vez más) que íbamos a ser padres. Después de mi última FIV, incumplía como siempre los tiempos de beta-espera y me hacía un test. Qué miedo tan grande me invadía con ese “embarazada”…. ¿Será que se iba a quedar o se iría por el WC como las otras veces?. Nadie te prepara para un negativo ni para la incertidumbre de un positivo. Volví loca a mis amigas, que menudas santas. Lloré y reí mucho. Vomité y entrené. Comí mucha fruta y pollo frito. Viajé para trabajar con un sentimiento de culpa inmenso creyendo que el volar podría cambiar todo pronóstico para mal. Me ilusionaba a ratos montando su habitación. Me enfadaba por no poder disfrutar del verano tanto como me habría gustado. Me hice una ecografía cada semana en un hospital diferente. Llegó el día que nos conocimos y no sentí tranquilidad, el miedo porque le sucediera algo seguía ahí… Me atormentaba la angustia de que al abrir los ojos ya no estuviera. Me costó amarla por miedo a la pérdida, me costó disfrutarla y lloraba por sentir que yo ya no era yo. Dejé de diferenciar noche y día pero no por su llanto, si no porque yo no era capaz de descansar sin asegurarme cada segundo de que respirara. Deseé muchas veces volver a mi yo antes de ti, porque era más fácil vivir sin el miedo de no saber cómo cuidarte. Un día escuché tu risa por primera vez, una a carcajadas que se desencadenaba al verme. Vi a mi madre en ti y supe que estabas aquí para quedarte, porque ella me prometió que en donde sea que esté estaría conmigo. Estás aquí para no dejarme sola nunca más, porque me invades la casa y el corazón en una explosión de amor sin final.
Te amamos Jujú 🐸.

Hace un año supimos (una vez más) que íbamos a ser padres. Después de mi última FIV, incumplía como siempre los tiempos de beta-espera y me hacía un test. Qué miedo tan grande me invadía con ese “embarazada”…. ¿Será que se iba a quedar o se iría por el WC como las otras veces?. Nadie te prepara para un negativo ni para la incertidumbre de un positivo. Volví loca a mis amigas, que menudas santas. Lloré y reí mucho. Vomité y entrené. Comí mucha fruta y pollo frito. Viajé para trabajar con un sentimiento de culpa inmenso creyendo que el volar podría cambiar todo pronóstico para mal. Me ilusionaba a ratos montando su habitación. Me enfadaba por no poder disfrutar del verano tanto como me habría gustado. Me hice una ecografía cada semana en un hospital diferente. Llegó el día que nos conocimos y no sentí tranquilidad, el miedo porque le sucediera algo seguía ahí… Me atormentaba la angustia de que al abrir los ojos ya no estuviera. Me costó amarla por miedo a la pérdida, me costó disfrutarla y lloraba por sentir que yo ya no era yo. Dejé de diferenciar noche y día pero no por su llanto, si no porque yo no era capaz de descansar sin asegurarme cada segundo de que respirara. Deseé muchas veces volver a mi yo antes de ti, porque era más fácil vivir sin el miedo de no saber cómo cuidarte. Un día escuché tu risa por primera vez, una a carcajadas que se desencadenaba al verme. Vi a mi madre en ti y supe que estabas aquí para quedarte, porque ella me prometió que en donde sea que esté estaría conmigo. Estás aquí para no dejarme sola nunca más, porque me invades la casa y el corazón en una explosión de amor sin final.
Te amamos Jujú 🐸.

Hace un año supimos (una vez más) que íbamos a ser padres. Después de mi última FIV, incumplía como siempre los tiempos de beta-espera y me hacía un test. Qué miedo tan grande me invadía con ese “embarazada”…. ¿Será que se iba a quedar o se iría por el WC como las otras veces?. Nadie te prepara para un negativo ni para la incertidumbre de un positivo. Volví loca a mis amigas, que menudas santas. Lloré y reí mucho. Vomité y entrené. Comí mucha fruta y pollo frito. Viajé para trabajar con un sentimiento de culpa inmenso creyendo que el volar podría cambiar todo pronóstico para mal. Me ilusionaba a ratos montando su habitación. Me enfadaba por no poder disfrutar del verano tanto como me habría gustado. Me hice una ecografía cada semana en un hospital diferente. Llegó el día que nos conocimos y no sentí tranquilidad, el miedo porque le sucediera algo seguía ahí… Me atormentaba la angustia de que al abrir los ojos ya no estuviera. Me costó amarla por miedo a la pérdida, me costó disfrutarla y lloraba por sentir que yo ya no era yo. Dejé de diferenciar noche y día pero no por su llanto, si no porque yo no era capaz de descansar sin asegurarme cada segundo de que respirara. Deseé muchas veces volver a mi yo antes de ti, porque era más fácil vivir sin el miedo de no saber cómo cuidarte. Un día escuché tu risa por primera vez, una a carcajadas que se desencadenaba al verme. Vi a mi madre en ti y supe que estabas aquí para quedarte, porque ella me prometió que en donde sea que esté estaría conmigo. Estás aquí para no dejarme sola nunca más, porque me invades la casa y el corazón en una explosión de amor sin final.
Te amamos Jujú 🐸.

Hace un año supimos (una vez más) que íbamos a ser padres. Después de mi última FIV, incumplía como siempre los tiempos de beta-espera y me hacía un test. Qué miedo tan grande me invadía con ese “embarazada”…. ¿Será que se iba a quedar o se iría por el WC como las otras veces?. Nadie te prepara para un negativo ni para la incertidumbre de un positivo. Volví loca a mis amigas, que menudas santas. Lloré y reí mucho. Vomité y entrené. Comí mucha fruta y pollo frito. Viajé para trabajar con un sentimiento de culpa inmenso creyendo que el volar podría cambiar todo pronóstico para mal. Me ilusionaba a ratos montando su habitación. Me enfadaba por no poder disfrutar del verano tanto como me habría gustado. Me hice una ecografía cada semana en un hospital diferente. Llegó el día que nos conocimos y no sentí tranquilidad, el miedo porque le sucediera algo seguía ahí… Me atormentaba la angustia de que al abrir los ojos ya no estuviera. Me costó amarla por miedo a la pérdida, me costó disfrutarla y lloraba por sentir que yo ya no era yo. Dejé de diferenciar noche y día pero no por su llanto, si no porque yo no era capaz de descansar sin asegurarme cada segundo de que respirara. Deseé muchas veces volver a mi yo antes de ti, porque era más fácil vivir sin el miedo de no saber cómo cuidarte. Un día escuché tu risa por primera vez, una a carcajadas que se desencadenaba al verme. Vi a mi madre en ti y supe que estabas aquí para quedarte, porque ella me prometió que en donde sea que esté estaría conmigo. Estás aquí para no dejarme sola nunca más, porque me invades la casa y el corazón en una explosión de amor sin final.
Te amamos Jujú 🐸.

Hace un año supimos (una vez más) que íbamos a ser padres. Después de mi última FIV, incumplía como siempre los tiempos de beta-espera y me hacía un test. Qué miedo tan grande me invadía con ese “embarazada”…. ¿Será que se iba a quedar o se iría por el WC como las otras veces?. Nadie te prepara para un negativo ni para la incertidumbre de un positivo. Volví loca a mis amigas, que menudas santas. Lloré y reí mucho. Vomité y entrené. Comí mucha fruta y pollo frito. Viajé para trabajar con un sentimiento de culpa inmenso creyendo que el volar podría cambiar todo pronóstico para mal. Me ilusionaba a ratos montando su habitación. Me enfadaba por no poder disfrutar del verano tanto como me habría gustado. Me hice una ecografía cada semana en un hospital diferente. Llegó el día que nos conocimos y no sentí tranquilidad, el miedo porque le sucediera algo seguía ahí… Me atormentaba la angustia de que al abrir los ojos ya no estuviera. Me costó amarla por miedo a la pérdida, me costó disfrutarla y lloraba por sentir que yo ya no era yo. Dejé de diferenciar noche y día pero no por su llanto, si no porque yo no era capaz de descansar sin asegurarme cada segundo de que respirara. Deseé muchas veces volver a mi yo antes de ti, porque era más fácil vivir sin el miedo de no saber cómo cuidarte. Un día escuché tu risa por primera vez, una a carcajadas que se desencadenaba al verme. Vi a mi madre en ti y supe que estabas aquí para quedarte, porque ella me prometió que en donde sea que esté estaría conmigo. Estás aquí para no dejarme sola nunca más, porque me invades la casa y el corazón en una explosión de amor sin final.
Te amamos Jujú 🐸.

Hace un año supimos (una vez más) que íbamos a ser padres. Después de mi última FIV, incumplía como siempre los tiempos de beta-espera y me hacía un test. Qué miedo tan grande me invadía con ese “embarazada”…. ¿Será que se iba a quedar o se iría por el WC como las otras veces?. Nadie te prepara para un negativo ni para la incertidumbre de un positivo. Volví loca a mis amigas, que menudas santas. Lloré y reí mucho. Vomité y entrené. Comí mucha fruta y pollo frito. Viajé para trabajar con un sentimiento de culpa inmenso creyendo que el volar podría cambiar todo pronóstico para mal. Me ilusionaba a ratos montando su habitación. Me enfadaba por no poder disfrutar del verano tanto como me habría gustado. Me hice una ecografía cada semana en un hospital diferente. Llegó el día que nos conocimos y no sentí tranquilidad, el miedo porque le sucediera algo seguía ahí… Me atormentaba la angustia de que al abrir los ojos ya no estuviera. Me costó amarla por miedo a la pérdida, me costó disfrutarla y lloraba por sentir que yo ya no era yo. Dejé de diferenciar noche y día pero no por su llanto, si no porque yo no era capaz de descansar sin asegurarme cada segundo de que respirara. Deseé muchas veces volver a mi yo antes de ti, porque era más fácil vivir sin el miedo de no saber cómo cuidarte. Un día escuché tu risa por primera vez, una a carcajadas que se desencadenaba al verme. Vi a mi madre en ti y supe que estabas aquí para quedarte, porque ella me prometió que en donde sea que esté estaría conmigo. Estás aquí para no dejarme sola nunca más, porque me invades la casa y el corazón en una explosión de amor sin final.
Te amamos Jujú 🐸.

Hace un año supimos (una vez más) que íbamos a ser padres. Después de mi última FIV, incumplía como siempre los tiempos de beta-espera y me hacía un test. Qué miedo tan grande me invadía con ese “embarazada”…. ¿Será que se iba a quedar o se iría por el WC como las otras veces?. Nadie te prepara para un negativo ni para la incertidumbre de un positivo. Volví loca a mis amigas, que menudas santas. Lloré y reí mucho. Vomité y entrené. Comí mucha fruta y pollo frito. Viajé para trabajar con un sentimiento de culpa inmenso creyendo que el volar podría cambiar todo pronóstico para mal. Me ilusionaba a ratos montando su habitación. Me enfadaba por no poder disfrutar del verano tanto como me habría gustado. Me hice una ecografía cada semana en un hospital diferente. Llegó el día que nos conocimos y no sentí tranquilidad, el miedo porque le sucediera algo seguía ahí… Me atormentaba la angustia de que al abrir los ojos ya no estuviera. Me costó amarla por miedo a la pérdida, me costó disfrutarla y lloraba por sentir que yo ya no era yo. Dejé de diferenciar noche y día pero no por su llanto, si no porque yo no era capaz de descansar sin asegurarme cada segundo de que respirara. Deseé muchas veces volver a mi yo antes de ti, porque era más fácil vivir sin el miedo de no saber cómo cuidarte. Un día escuché tu risa por primera vez, una a carcajadas que se desencadenaba al verme. Vi a mi madre en ti y supe que estabas aquí para quedarte, porque ella me prometió que en donde sea que esté estaría conmigo. Estás aquí para no dejarme sola nunca más, porque me invades la casa y el corazón en una explosión de amor sin final.
Te amamos Jujú 🐸.

Mirando al cielo solo me acuerdo de ti, mamá.
“Donde quiera que estés, yo estaré contigo”.
Siempre.💝

Mirando al cielo solo me acuerdo de ti, mamá.
“Donde quiera que estés, yo estaré contigo”.
Siempre.💝

A veces para los milagros sucederen en tu vida, DIOS SOLO NECESITA LA FE DE LOS QUE TE RODEAN.
Marcos 2:5-12
5 Al ver Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: Hijo, tus pecados te son perdonados.
El poder De Dios es tan grande que cuando reconocido EL SE MANIFIESTA ALLÁ DONDE HAGA FALTA.
Mateo 8:9-10
9 Porque también yo soy hombre bajo autoridad, y tengo bajo mis órdenes soldados; y digo a este: Ve, y va; y al otro: Ven, y viene; y a mi siervo: Haz esto, y lo hace. 10 Al oírlo Jesús, se maravilló, y dijo a los que le seguían: De cierto os digo, que ni aun en Israel he hallado tanta fe.
Es por fe que se vive no por vista…. Porque sin fe es imposible agradar a Dios…. Nosotros que le buscamos, tenemos que saber que ÉL existe y es galardonador de aquellos que les buscan.
La fe es pues; la certeza de lo que esperamos y la convicción de lo que no vemos.
La fe es la base para tu encuentro con el amor verdadero, nadie puede hablar de amor si no conoces a Dios.
DIOS ES AMOR Y EL AMOR; TODO PUEDE, TODO CREE Y TODO SUPORTA; EL AMOR ES SACRIFICIO EL AMOR ES TODO LO QUE HAY.
Puedes tener todos los dones, pero si no tienes el AMOR, de nada sirve.
Al final quedará; LA FE LA ESPERANZA Y EL AMOR Y DE LAS TRES EL AMOR SIEMPRE PREVALECERÁ.
ASÍ ME ENVÍA EL SEÑOR A DECIRTE EN ESE HERMOSO DÍA.
Mascos 12:30-31
30 Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas.” 31 Pero hay un segundo: “Ama a tu prójimo como a ti mismo.” Ningún mandamiento es más importante que éstos.
Padre en esa hora declaro en el nombre poderoso de Jesús de Nazaret, que tu amor transborde sobre nuestras vidas…. Te reconozco como mi señor, mi salvador y me sanador.
Glorificado sea tu nombre en la tierra como en el cielo.
Recuérdanos cada día que fue por amor, solo por amor que nos resgataste.
Haznos entender que todo está al alcance del que en ti cree.
Perdónanos las ofensas así como perdonaremos aquellos que nos ofenden….. enséñanos a amar a nuestros enemigos y a mostrarles tu amor y misericordia para siempre.
A TI SEA LA GLORIA, LA HONRA Y LA ALABANZA POR SIEMPRE, amén.

Esta publicación queda muy diferente a la que me habría gustado hacer.
Me da tristeza que hagan una nota de prensa vacía (porque no saben nada) en la que hablan del nacimiento de un bebé que no ha sido anunciado por alguno de sus progenitores. Deberían de tener un poco de tacto y ponerse a pensar que no siempre las cosas salen bien, que hay complicaciones y muchas otras situaciones horribles que tal vez no sean como para tener que lidiar con los medios de comunicación en la puerta de tu casa felicitándote. Gracias a Dios no fue nuestro caso y está sano invadiéndonos de amor.
Agradezco de corazón los mensajes llenos de cariño y buenos deseos, también a los medios de comunicación que han hablado con respeto.
Lamentablemente no todos los mensajes son bonitos y siempre hay gente tan podrida por dentro que tiene el valor de desearle mal a un bebé. Por esto, hemos decidido que no publicaremos absolutamente nada de nuestro bebé y haremos todo lo posible por protegerlo mediaticamente.
Lo que no se ve, no se estropea.
Gracias a los que nos quieren💝.
The Instagram Story Viewer is an easy tool that lets you secretly watch and save Instagram stories, videos, photos, or IGTV. With this service, you can download content and enjoy it offline whenever you like. If you find something interesting on Instagram that you’d like to check out later or want to view stories while staying anonymous, our Viewer is perfect for you. Anonstories offers an excellent solution for keeping your identity hidden. Instagram first launched the Stories feature in August 2023, which was quickly adopted by other platforms due to its engaging, time-sensitive format. Stories let users share quick updates, whether photos, videos, or selfies, enhanced with text, emojis, or filters, and are visible for only 24 hours. This limited time frame creates high engagement compared to regular posts. In today’s world, Stories are one of the most popular ways to connect and communicate on social media. However, when you view a Story, the creator can see your name in their viewer list, which may be a privacy concern. What if you wish to browse Stories without being noticed? Here’s where Anonstories becomes useful. It allows you to watch public Instagram content without revealing your identity. Simply enter the username of the profile you’re curious about, and the tool will display their latest Stories. Features of Anonstories Viewer: - Anonymous Browsing: Watch Stories without showing up on the viewer list. - No Account Needed: View public content without signing up for an Instagram account. - Content Download: Save any Stories content directly to your device for offline use. - View Highlights: Access Instagram Highlights, even beyond the 24-hour window. - Repost Monitoring: Track the reposts or engagement levels on Stories for personal profiles. Limitations: - This tool works only with public accounts; private accounts remain inaccessible. Benefits: - Privacy-Friendly: Watch any Instagram content without being noticed. - Simple and Easy: No app installation or registration required. - Exclusive Tools: Download and manage content in ways Instagram doesn’t offer.
Keep track of Instagram updates discreetly while protecting your privacy and staying anonymous.
View profiles and photos anonymously with ease using the Private Profile Viewer.
This free tool allows you to view Instagram Stories anonymously, ensuring your activity remains hidden from the story uploader.
Anonstories lets users view Instagram stories without alerting the creator.
Works seamlessly on iOS, Android, Windows, macOS, and modern browsers like Chrome and Safari.
Prioritizes secure, anonymous browsing without requiring login credentials.
Users can view public stories by simply entering a username—no account needed.
Downloads photos (JPEG) and videos (MP4) with ease.
The service is free to use.
Content from private accounts can only be accessed by followers.
Files are for personal or educational use only and must comply with copyright rules.
Enter a public username to view or download stories. The service generates direct links for saving content locally.